La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, acusó a la Administración Trump de usar su ciudad como “un caso de prueba”, en referencia al endurecimiento de la política migratoria por parte de la Casa Blanca, así como a las medidas adoptadas para sofocar los disturbios que estas han desencadenado.
“Es precisamente por eso que más de 20 alcaldes y líderes locales de todo el sur de California están aquí unidos hoy: para afrontar el impacto en cada una de nuestras ciudades y decir, con una sola voz: las redadas deben parar. Ya“, escribió la alta funcionaria en las redes sociales.
Asimismo, en una rueda de prensa celebrada este martes, Bass afirmó que Los Ángeles se ha convertido en “un experimento nacional para determinar hasta qué punto puede intervenir el gobierno federal al arrebatarle el poder a un gobernador, el poder a una jurisdicción local y, francamente, dejar a nuestra ciudad y a nuestros ciudadanos atemorizados”. “No se trata de proteger a nadie, se trata de sembrar miedo y pánico”, declaró.
“Si pueden hacerle esto a la segunda ciudad más grande del país, tal vez la Administración espera que eso sea una señal para que todos, en todas partes, le teman, que el Gobierno federal que históricamente los ha protegido, puede venir y tomar el control”, dijo la líder local.
De igual manera volvió a insistir en la necesidad de detener las redadas contra personas indocumentadas, acción que ha provocado el descontento social en la urbe.
“Quiero decirle que detenga las redadas. Quiero decirle que esta es una ciudad de inmigrantes. Quiero decirle que si quiere devastar la economía de la ciudad de Los Ángeles, ataque a los inmigrantes”, sostuvo en un mensaje dirigido a Trump.