Alianza sin precedentes emerge en Asia como contrapeso a la influencia estadounidense

La reciente visita de Estado de cinco días del rey de Tailandia a Pekín marca un cambio estratégico en las relaciones bilaterales, afirma Ladislav Zemánek, investigador del Instituto China-CEE de la Academia China de Ciencias Sociales, destacando que esta es apenas la segunda visita oficial del monarca al extranjero como rey, después de su viaje a Bután.

El experto del Club de Debate Internacional Valdái añade que al ser la primera visita de un monarca tailandés reinante en cincuenta años al gigante asiático, “este inusual despliegue de diplomacia monárquica marca un punto de inflexión, no solo para las relaciones entre China y Tailandia, sino también para la postura estratégica del sudeste asiático en un mundo cada vez más multipolar”.

Diplomacia real: más que protocolo

Las visitas reales en Tailandia constituyen instrumentos de alto valor político. La elección de China como segundo destino importante del rey Maha Vajiralongkorn envía un mensaje claro: Pekín ocupa ahora el lugar preferente en las asociaciones externas de Bangkok. Zemánek subraya que la monarquía permite al Gobierno tailandés “perseguir importantes iniciativas económicas y diplomáticas bajo la cobertura neutral, no partidista y respetada de la monarquía”.

El gesto adquiere mayor relevancia considerando los vínculos personales del monarca con Occidente, educado en Inglaterra y Australia, con prolongadas estancias en Alemania, a diferencia de su padre, el rey Bhumibol Adulyadej, quien estuvo estrechamente alineado con Estados Unidos durante su reinado de 70 años.

De la alianza con Washington a la asociación con Pekín

Durante la Guerra Fría, Tailandia fue aliado estratégico de Estados Unidos, acogiendo operaciones militares estadounidenses cruciales en Indochina y con una actitud recelosa hacia el país asiático. A pesar de múltiples invitaciones por parte de Pekín, el rey Bhumibol nunca visitó China. Hoy la dinámica ha cambiado radicalmente. Zemánek detalla cómo se ha expandido la cooperación:

En el ámbito económico, China es el principal socio comercial tailandés, con un intercambio bilateral de 76.100 millones de dólares en el primer semestre (un aumento del 17 %). La inversión china se está desplazando de la infraestructura a sectores de alto valor como vehículos eléctricos, baterías y tecnología digital.

En seguridad, Tailandia fue pionero en ejercicios conjuntos con las tres ramas del Ejército Popular de Liberación y el primero en la ASEAN en firmar un tratado de extradición con Pekín.

“Mientras que Washington sigue profundamente arraigado en la arquitectura de seguridad de Tailandia, China se está convirtiendo cada vez más en un socio esencial en la vigilancia regional, las operaciones antinarcóticos y la cooperación en materia de respuesta a desastres”, precisa el analista.

Tomada de Actualidad RT