Los precios de los combustibles en Honduras experimentarán a partir de hoy, en el inicio del asueto por Semana Santa, otro desmesurado aumento decretado por el gobierno derechista de Nasry Asfura, en el poder hace dos meses.
La nueva estructura de precios, publicada el fin de semana por la Secretaría de Energía, consolida una tendencia alcista que mantiene bajo presión el bolsillo de los hondureños, sobre todo de los más vulnerables, en un país donde el 60 por ciento de su población de 10 millones de habitantes está sumida en la pobreza.
Desde este lunes, la gasolina superior alcanzará los 127,48 lempiras (4,79 dólares) por galón, tras un aumento de 6,80 lempiras.
La gasolina regular subirá 5,72 lempiras y su nuevo valor será de 112,07 lempiras (4,21 dólares), mientras que el galón de diésel trepará a 118,09 lempiras (4,43 dólares), tras un incremento de 9,83 lempiras.
En ambos casos, el ejecutivo de Asfura recordó que aplica un “apoyo económico temporal” (antes subsidio) del 50 por ciento, es decir, que sin ese mecanismo el costo sería el doble.
A su vez, el queroseno, utilizado principalmente en hogares de bajos ingresos, anotará la mayor subida de los derivados del petróleo con un alza de 13,82 lempiras, por lo que su valor en bomba pasará a 125,67 lempiras (4,72 dólares).
En tanto, el GLP vehicular se incrementa 1,60 lempiras y su precio asciende a 48,68 lempiras por galón (1,83 dólares), mientras que el cilindro de gas doméstico se mantiene subsidiado en 238,13 lempiras (8,95 dólares).
Las nuevas variaciones, vigentes hasta el 5 de abril, profundizan la preocupación entre transportistas, comerciantes y consumidores, quienes advierten que cada subida en los derivados del petróleo se traduce en mayor carestía en el transporte, alimentos y productos de primera necesidad.