Según Forbes, la NBA es la competición deportiva que mejor paga del mundo. Sí, por delante del fútbol, la NFL o cualquier gran promotora de boxeo. El salario medio anual de la liga supera ya los diez millones de dólares, mientras que la competición que más se acerca, la liga de críquet de India, invierte menos de cinco millones de dólares por jugador al año, según el Global Sports Salaries Survey.
Son cantidades difíciles de imaginar. Tanto, que mucha gente piensa que los jugadores reciben esos contratos multimillonarios de una sola vez. Sin embargo, la realidad es mucho más parecida a la de cualquier trabajador. Las estrellas de la NBA también cobran mediante nóminas, tienen retenciones y pagan impuestos. Detrás de los contratos millonarios existe un complejo sistema regulado por el convenio colectivo de la NBA que determina cuándo se cobra, quién realiza los pagos y cuánto dinero acaba llegando realmente al bolsillo de cada jugador.
Dos nóminas al mes
Según la web especializada en finanzas Legal Clarity, lo habitual es que los jugadores reciban 24 pagos al año, dos al mes, normalmente los días 1 y 15. El calendario comienza a mediados de noviembre y se prolonga hasta octubre del año siguiente, por lo que siguen cobrando durante el verano aunque la competición ya haya terminado.
Es decir, el salario no se recibe de una sola vez. No obstante, el convenio colectivo permite otras fórmulas. Algunos jugadores pactan cobrar todo su sueldo durante los meses de competición, mientras que otros prefieren repartirlo durante un periodo más largo o incluso recibir adelantos antes del inicio de la temporada.
¿Y si el jugador es traspasado con contrato?
En la NBA, los contratos están supervisados por la liga, pero quienes pagan los salarios son las franquicias. Por eso, cuando un jugador es traspasado mantiene su contrato, salvo que exista alguna cláusula específica, como una trade kicker. Son los departamentos financieros de los equipos para los que juega quienes ingresan directamente el dinero siguiendo el calendario acordado.
En la práctica, si un jugador cambia de equipo a mitad de temporada, lo único que cambia es quién paga las nóminas. La franquicia de origen abona la parte correspondiente hasta el día del traspaso y el nuevo equipo asume el resto del salario pendientes.
Cerca de un 50% en impuestos
Aunque los contratos de la NBA se anuncian por cifras astronómicas, los jugadores no reciben íntegramente ese dinero. Como cualquier trabajador, antes de cobrar deben afrontar impuestos y diferentes cotizaciones obligatorias.
Tomado de As




