Australia activó hoy la primera fase del programa nacional Niños prósperos, con una inversión de dos mil 600 millones de dólares, para apoyar a infantes con retraso en el desarrollo o autismo.
La iniciativa tendrá una duración de cinco años y será financiada en partes iguales por el gobierno federal y los estados y territorios, cada uno con mil 300 millones de dólares.
El plan contempla servicios de intervención temprana como terapia ocupacional, fisioterapia, logopedia y apoyo psicológico, además de tecnología asistida de bajo costo.
También, se habilitó un centro nacional de recursos y una línea de ayuda específica para familias con niños diagnosticados con autismo.
A partir de 2028, los menores con necesidades leves o moderadas recibirán atención del programa Niños prósperos, mientras que aquellos con discapacidad significativa seguirán bajo el NDIS (siglas en inglés del National Disability Insurance Scheme, sistema nacional de apoyo integral a la discapacidad).
El gobierno destacó que el programa responde a la creciente demanda de servicios de apoyo infantil y busca reducir desigualdades.
Según datos oficiales, más de siete por ciento de los niños australianos presentan algún tipo de retraso en el desarrollo o los diagnostican con autismo antes de los ocho años.
Tomado de Prensa Latina




