Ben Affleck cuestionó la manera en que parte del público ha recibido Digger, la película protagonizada por Tom Cruise y dirigida por Alejandro González Iñárritu , que enfrenta resultados desfavorables en taquilla. Para el actor, las burlas y la celebración de sus pérdidas económicas van más allá de una opinión sobre el filme: también reflejan una tendencia a descalificar propuestas cinematográficas ambiciosas, incluso sin haberlas visto.

Durante una conversación en el pódcast Happy Sad Confused, conducido por Josh Horowitz, Ben Affleck comparó las reacciones contra la cinta con el acoso escolar y criticó el entusiasmo de quienes consideran que su desempeño comercial es motivo de celebración.

“Es un poco como el bullying en la escuela secundaria, con gente que ni siquiera había visto las películas. Ahora, francamente, estamos viendo que ocurre con Digger. Todo el mundo quiere celebrar este fracaso como si fuera lo más emocionante que ha pasado”, afirmó.

Más allá de la recepción que ha tenido Digger, el prodcutor puso el foco en las consecuencias que los fracasos comerciales pueden tener para la industria cinematográfica, especialmente cuando las cifras de taquilla se convierten en el principal parámetro para juzgar una producción.

El actor reconoció que hacer una película ambiciosa implica asumir riesgos y que no todas las propuestas conseguirán convencer al público. Sin embargo, considera que penalizar ese tipo de proyectos podría favorecer la producción de historias cada vez más parecidas entre sí.

“Todo el mundo quiere contar el dinero, cuánto perdió o lo que sea. Yo simplemente pienso que, si castigas a las películas que asumen riesgos, ¿adivina qué vas a conseguir? Un montón de películas de mierda, homogéneas”, sostuvo.

Ben también defendió la necesidad de que los cineastas tengan margen para experimentar, aunque sus decisiones creativas no siempre se traduzcan en un éxito comercial: “No puedes hacer algo interesante sin apostar fuerte. Y eso significa que, a veces, vas a quedar mal”, añadió.