Bolivia preside el Consejo Permanente de la OEA para implementar una “reforma impostergable”

Luego de ocho años, Bolivia volvió a presidir el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), máxima instancia de coordinación del organismo que reúne a 35 naciones asociadas del continente. Sus posicionamientos ante ciertos temas acontecidos en los últimos años pusieron en cuestionamiento la funcionalidad y los verdaderos fines de este bloque supraestatal.

En noviembre de 2019, el Gobierno del entonces presidente Evo Morales estaba ahogado por diversas protestas sociales. En octubre de ese año, se habían realizado las elecciones nacionales, en las que Morales se impuso para una cuarta presidencia. Pero sectores de la oposición denunciaron que hubo fraude en el proceso eleccionario. Ante esa coyuntura, el mandatario solicitó a la OEA la redacción de un informe para aclarar lo ocurrido.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, avaló las versiones de los grupos opositores, quienes utilizaron el documento del organismo para acorralar aún más a Morales. Finalmente, el presidente tuvo que dejar el país luego de que las Fuerzas Armadas y la Policía pidieran su renuncia.

“Bolivia ha aceptado la Presidencia del Consejo Permanente de la Organización, no para hacer apología de los errores y desaciertos de los que Bolivia ha sido víctima. No queremos mirar el pasado, pero sí dejar en claro que esos desaciertos no se pueden repetir nunca más“, dijo al asumir la presidencia Héctor Arce Zaconeta, embajador del Estado Plurinacional ante el organismo internacional.

El presidente boliviano, Luis Arce, dejó en claro sus intenciones: “Bolivia ha decidido ejercer la presidencia con una agenda básica, porque estamos ingresando a un momento clave, un momento de inflexión en nuestra vida institucional como organismo multilateral. Es el cierre de un ciclo para dar paso a una reforma importante e impostergable que, de seguro, traerá mejores días y mejores experiencias para las Américas”.

Y aseguró que “Bolivia asume la presidencia con una visión inclusiva, equitativa y comprometida con el respeto a los derechos humanos, tanto individuales como colectivos”, dijo Arce Zaconeta en su primera intervención como presidente del Consejo Permanente.

La Presidencia del Consejo, que es rotativa entre los 35 miembros, tiene una duración de tres meses. La última vez que Bolivia ocupó este cargo fue en 2017, cuando el representante era Diego Pary.

En esta oportunidad, el Estado Plurinacional tendrá a su cargo la organización de la elección del nuevo secretario general, a realizarse el próximo 10 de marzo. Luego de 10 años, Almagro dejará de mandar en la OEA.

Hasta el 31 de marzo, el trabajo de Bolivia se centrará en tres líneas: promoción de la democracia y el fortalecimiento institucional; promoción y protección de los derechos humanos; y la elección del nuevo secretario general.