Bruno Rodríguez repudia el “despiadado asedio” a Cuba y exige levantar el bloqueo de EE.UU.

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, expone este jueves ante la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York los impactos que la medidas coercitivas unilaterales aplicadas y mantenidas por los sucesivos gobiernos estadounidenses han causado en la isla.

“En el mundo entero el comercio es bidireccional, [en cambio] Cuba tiene prohibido hacer exportaciones a los EE.UU. y no puede acceder a créditos“, reprobó Rodríguez.

Al inicio de su discurso, el canciller aseveró que “el bloqueo viola el derecho a la vida, a la educación, a la salud y al bienestar de los cubanos y las cubanas”.

En ese sentido, precisó que la isla requiere más de 1.600 millones de dólares para cubrir las necesidades básicas de la población. “Solo con un tercio de las afectaciones ocasionadas por el bloqueo se habrían podido cumplir holgadamente esos gastos”, señaló.

Rodríguez, jefe de la diplomacia cubana desde 2009, arremetió una vez más contra el “despiadado asedio a Cuba” e indicó que esta medida unilateral impide a la isla adquirir medicamentos, productos agrícolas y tecnología, entre otros.

Uso de la covid-19

El alto funcionario enumeró las dificultades que afrontó el país latinoamericano durante la pandemia de covid-19 y responsabilizó directamente a EE.UU.

“La realidad es que el Gobierno de EE.UU. de forma oportunista utilizó la covid como aliada a su política hostil contra Cuba”, afirmó. “La aviesa decisión de fortalecer el bloqueo en esa coyuntura económica para promover la desestabilización revela la naturaleza profundamente cruel e inhumana de esta política”, añadió.

Sostuvo que el “golpe artero” a las finanzas de Cuba busca desestabilizar al país para imponer un modelo político diferente. “Dicen cínicamente que apoyan al pueblo cubano y pretenden hacer creer que las medidas coercitivas unilaterales no afectan a las familias”, criticó.

“El bloqueo es el mayor obstáculo a nuestro desarrollo”, añadió.

Por lo tanto, resaltó que el bloqueo se erige como crimen de genocidio y es violatorio a los derechos humanos de la población isleña.

Rodríguez toma la palabra después de que el miércoles, la Asamblea iniciase por trigésima primera vez una sesión plenaria para debatir el proyecto de resolución, que exige el fin del bloqueo económico y comercial impuesto por EE.UU. desde hace más de 60 años.

“Año tras año desde 1992, el máximo órgano de deliberación de las Naciones Unidas ha solicitado a EE.UU. que levante las sanciones a la isla caribeña sin éxito hasta la fecha”, recuerda el organismo internacional en su página web.

El proyecto, que lleva como título ‘Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba’, se votará tras la alocución del canciller.

“Abrumador reclamo”

“Una vez más, el Gobierno de EE.UU. quedará aislado ante el abrumador reclamo de la comunidad internacional”, escribió Rodríguez el miércoles en las redes sociales.

El año pasado el texto fue adoptado con 185 votos a favor, además de las abstenciones de Brasil y Ucrania; y los dos habituales votos en contra de EE.UU. e Israel.

En octubre de 2022, el canciller presentó el proyecto en el que se calculó en 4.867 millones de dólares los daños sobre el país debido al embargo, en el plazo que va del 1 de marzo de 2022 a el 28 de febrero de 2023.

Además, según Prensa Latina, los daños acumulados en estos más de 60 años de bloqueo superan los 159.000 millones de dólares.

“Por más de 30 años [desde que se presentó el proyecto de la resolución], EE.UU. ha desconocido, ignorado, irrespetado a la comunidad internacional representada en la UNGA (siglas en inglés de la Asamblea General de las Naciones Unidas) al mantener y reforzar el bloqueo genocida contra Cuba, pese a la condena universal. Seguiremos acudiendo y seguiremos insistiendo”, señaló el presidente cubano Miguel Días-Canel. 

El mandatario también hizo hincapié en las “palabras enaltecedoras y firmes” con las que se pronunciaron los representantes de varios países, como Rusia, Argentina, Colombia, Venezuela o México, entre otros, que condenaron el bloqueo. 

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