El Gobierno de Canadá defendió ante la Justicia que la reclusión de presos biológicamente masculinos —que se identifican como mujeres— en centros penitenciarios femeninos no viola los derechos de las reclusas, pese a las recientes denuncias por agresión sexual presentadas contra varios reos transgénero.
Esta postura fue presentada el pasado 31 de agosto ante la Corte Federal como respuesta a una demanda interpuesta en 2025 por la coalición Canadian Women’s Sex-Based Rights (Cawsbar). La organización, que trabaja para proteger y preservar los derechos de las mujeres y las niñas, exige anular la Directiva 100 del Servicio Correccional (CD 100), aprobada en 2022, la cual permite traslados penitenciarios basándose en la identidad de género.
Según reveló este lunes el diario National Post, el caso avanzó luego de que el tribunal rechazara en mayo el intento del Ejecutivo por desestimar la impugnación constitucional y este mes el Gobierno presentó su defensa.
Riesgos y daños reales
De acuerdo con el Centro de Justicia para las Libertades Constitucionales (JCCF), que apoya y financia el caso de Cawsbar, esta política “expone a las reclusas a daños físicos y psicológicos”. “La demanda alega que esta práctica constituye un castigo cruel e inusual y viola los derechos constitucionales de las reclusas, incluido su derecho a ser protegidas contra el abuso mental, físico y sexual”, afirmó el año pasado la organización.
En su escrito de defensa, el Gobierno reconoció la existencia de quejas y acusaciones de agresiones sexuales que involucran a reclusos trans. Sin embargo, “niega categóricamente” que dichos incidentes se deriven de la implementación de la directiva, argumentando que su proceso de evaluación individualizada proporciona un marco adecuado para gestionar los riesgos.
Ottawa insistió finalmente en que la atención brindada a las personas con diversidad de género dentro del sistema carcelario “no infringe” el derecho a la vida, la libertad y la seguridad de las mujeres cisgénero (cuya identidad de género coincide con el sexo asignado al nacer), garantías consagradas en la Carta de Derechos y Libertades de Canadá.
Tomada de Actualidad RT




