Europa busca utilizar a Ucrania como una plataforma desde la que podría luchar contra Rusia, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en un artículo inicialmente previsto para la edición europea de Politico, pero cuya publicación fue cancelada a último momento por decisión de la redacción.
“El verdadero objetivo de los líderes europeos no son las negociaciones con Rusia, sino salvar el régimen [ucraniano] de Vladímir Zelenski y mantenerlo como la base para continuar la lucha contra nosotros“, afirmó.

El cese del fuego en el territorio de combate entre Rusia y el régimen de Kiev permitiría a la UE “evitar el colapso de las Fuerzas Armadas de Ucrania” y así “congelar el conflicto sin eliminar sus causas fundamentales”, explicó Lavrov al referirse al plan europeo. Después, el bloque podría introducir “de inmediato” contingentes militares de la llamada ‘Coalición de voluntarios’ británico-francesa.
“El objetivo es alcanzar la ‘preparación operativa’ para un conflicto con Rusia en Europa para el año 2030. Hasta entonces, pretenden ganar tiempo por diversos medios”, afirmó.
En este sentido, citó al jefe del Estado Mayor belga, quien en abril declaró: “Aún [a los europeos] nos quedan años gracias a la sangre de los ucranianos, que nos están comprando ese tiempo”. Además, Lavrov mencionó que se sabe muy bien que élites europeas han invertido su “capital político” y “cientos de miles de millones de dólares” en el enfrentamiento con Moscú, prestando fondos al régimen de Kiev.
“La Europa unida sigue soñando con la expansión, tiene la intención de incorporar a Ucrania y Moldavia, y está atrayendo a Armenia a su órbita. La OTAN se ha ampliado hacia el este, incorporando a Finlandia y Suecia. Se considera que Ucrania será el ‘puño de combate’ de las futuras fuerzas armadas europeas, independientes de EEUU.y de la OTAN”, agregó al describir el panorama en el continente.
¿Y cuál es la respuesta de Rusia?

“Esta situación entraña graves riesgos para la seguridad mundial, ya que un enfrentamiento directo entre la OTAN y Rusia podría derivar rápidamente en un intercambio de ataques nucleares con consecuencias catastróficas”, advirtió el canciller ruso.
Según el diplomático, Europa refuerza sus capacidades militares, incluso en el ámbito nuclear, escudándose en el lema de la ‘autonomía estratégica’. En particular, la preocupación provoca la intención de Francia de proporcionar el “paraguas nuclear” a la UE y varios países de la Alianza Atlántica, que “no contribuirá en absoluto a reforzar la seguridad ni de la propia Francia ni de los destinatarios de su ‘ayuda'”, subrayó.