Casi mil 500 alertas activadas por mujeres desaparecidas en Guatemala

(Prensa Latina).- La desaparición de mujeres figura como una expresión de la inseguridad que marca la vida hoy en Guatemala, con mil 426 alertas Isabel-Claudina activadas durante este año, según registros oficiales.

De ese total, hasta el pasado día 13, en el 83,38 por ciento de los casos las féminas mayores de 18 años perdidas fueron ubicadas por el sistema instaurado en el país, revelaron datos del Ministerio Público.

Ciudad Guatemala encabeza los departamentos con 551 desaparecidas, seguido de Escuintla (104), Quetzaltenango (92), Alta Verapaz (68), San Marcos (57), Petén (54), Huehuetenango (52) y Santa Rosa con 45, detalló la cartera, de conjunto con su Unidad de Enlace Fiscalía de la Mujer.

Los 10 municipios con mayor impacto del flagelo resultan Guatemala, Mixco, Villa Nueva, Quetzaltenango, Cobán, San Miguel Petapa, Amatitlán, Escuintla, Santa Catarina Pinula y Palín, añadió.

De las mujeres desaparecidas, 179 presentaban discapacidades, 166 tenían antecedentes de violencia y 71 eran reincidentes, expusieron las estadísticas reflejadas en un informe.

El 42 por ciento poseía entre 21 y 30 años, el 22 de 18 a 20 años, y el 19 por ciento superaba los 31 hasta 40, mientras 324 estaban acompañadas de sus hijos y 85 sufrieron vejámenes.

Esta nación mantiene un promedio de cinco alertas Isabel-Claudina activadas al día durante el año, con 181 en enero, en febrero 168, en marzo 162, 160 en abril, en mayo 178, junio 152, julio 157, agosto 191 y 77 en lo que va de septiembre.

A partir de los reportes, un 71 por ciento de los casos desapareció entre las 06:00 y las 17:59, hora local.

La Policía Nacional Civil advierte que las primeras horas son vitales para resguardar la integridad de las mujeres que sean notificadas como perdidas.

El mecanismo, concretado en Ley desde el 6 de agosto de 2018, derivó de las muertes de María Isabel Véliz y Claudina Isabel Velásquez, en 2001 y 2005, respectivamente, cuyas familias lucharon por hacer justicia.

Sobresalió la necesidad de garantizar el respeto a los derechos humanos de las mujeres, la investigación con enfoque de género, así como resguardar la integridad de aquellas desaparecidas y su derecho a la vida.

Analistas del tema señalan que este fenómeno también impacta directamente en el patrón de comportamiento de las personas, limita su convivencia pública, recreación y desplazamiento por ciertas zonas y horarios.