Con sus mayores éxitos, todas las entradas vendidas y mucha emoción, la cantante canadiense Céline Dion cerró este sábado, en la Arena Plenitude, su primera serie de conciertos parisinos, en lo que significó su vuelta a los escenarios tras una pausa obligada por la enfermedad.
Ante sus fans frente al hotel de lujo donde se instaló con sus hijos y su caniche enano, o ante los 35,000 espectadores que llenaron cada concierto en una gigantesca sala a las afueras de París, la estrella canadiense mantuvo el ritmo de su maratón musical durante más de un mes.
Con el de este sábado, la artista ofreció 16 conciertos en la capital francesa, a los que se sumarán 10 fechas más en mayo de 2027. “¿Cuándo volverá a su casa?”, bromeó una noche la cantante de 58 años en pleno concierto.
La intérprete de “My heart will go on”, de Titanic, está acostumbrada a los conciertos en forma de residencia, un dispositivo que puso en práctica hace años en Las Vegas.
En París apenas dejó lugar a la improvisación, en unos shows milimetrados con muy pocas variaciones en su lista de temas y sus comentarios.
Rodeada de músicos y de un coro, la estrella presentó un espectáculo de unas dos horas y media, marcado por una treintena de canciones de su etapa los años 1990-2000 y de su repertorio en inglés.
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