La nave robótica de carga china Qingzhou logró realizar pruebas exitosas de captura y remolque de objetos espaciales “no cooperativos”, como satélites fuera de servicio, lo que marca un avance hacia la limpieza de basura orbital, informó la cadena estatal CCTV citada por South China Morning Post.
Este dispositivo monomódulo, lanzado el pasado 30 de marzo desde el Centro de Satélites Jiuquan a bordo de un cohete Kinetica-2, también llevó a cabo diversos experimentos en órbita destinados a apoyar misiones de larga duración. Entre ellos se incluyeron la producción automatizada de metales, la generación de oxígeno e hidrógeno mediante electrólisis y el cultivo de musgo.

Según la Academia de Innovación para Microsatélites, las pruebas permitieron validar sistemas clave que optimizarán futuras versiones de la nave, de unas 4 toneladas de peso y con capacidad para transportar hasta una tonelada de carga científica.
Una nave multifacética
Concebida para operar hasta tres años en órbita, la Qingzhou servirá como transporte de carga para la estación espacial china Tiangong y como plataforma de pruebas para nuevas tecnologías y materiales espaciales.
Tras su lanzamiento, el dispositivo ejecutó maniobras de control que le permitieron alcanzar una órbita de 600 kilómetros sobre la Tierra, donde continuará con experimentos y procesos de verificación tecnológica.