Un equipo de científicos de la Universidad de Viena, en Austria, logró transformar envases de plástico desechados, discos compactos y piezas de LEGO en materiales capaces de capturar humedad del aire y liberarla posteriormente para su recolección. 

La investigación, realizada por Anastasiia Naryshkina, Paul Schweng y Robert Woodward, fue publicada en la revista científica Chem Circularity. Los especialistas desarrollaron redes de polímeros que funcionan como esponjas moleculares: absorben vapor de agua incluso en ambientes secos y lo liberan mediante un calentamiento moderado, por ejemplo, utilizando la luz solar.

Para conseguirlo, los investigadores trabajaron con plásticos que contienen polímeros aromáticos, cuyas estructuras moleculares presentan anillos de seis átomos de carbono. Estas estructuras permiten conectar las cadenas de polímeros para formar una red porosa con pequeños espacios internos. Posteriormente, un tratamiento con ácido sulfúrico incorpora grupos químicos capaces de atraer el agua presente en el aire.

Los experimentos se realizaron con distintos materiales, entre ellos envases de poliestireno, discos compactos fabricados con policarbonato y piezas de LEGO elaboradas con acrilonitrilo butadieno estireno (ABS). El equipo también consiguió aplicar el procedimiento a una mezcla seleccionada de residuos plásticos, lo que demuestra que la técnica puede utilizarse con diferentes materiales de partida.