Concluye Cumbre G77+China en La Habana, Cuba

(TeleSur).- La Cumbre G77+China concluyó este sábado en La Habana, capital de Cuba, tras dos jornadas de trabajo, en las que jefes de Estado y de Gobierno o representantes gubernamentales de los países miembros, debatieron sobre los retos actuales que imponen la ciencia, la tecnología y la innovación para el desarrollo.

En sus palabras de cierre del evento, el primer ministro de Cuba, Manuel Marrero Cruz, agradeció a nombre del pueblo y del Gobierno cubanos las expresiones de rechazo al bloqueo de Estados Unidos contra la isla, así como la solidaridad y el apoyo a Cuba.

“Los invito a trabajar unidos en pos de nuestros objetivos y agradezco su respuesta entusiasta a nuestra convocatoria para reunirnos aquí en La Habana. Sin el inestimable apoyo que todos los miembros le han dado a nuestra presidencia del G77, no habríamos logrado estos resultados. Una vez más, les agradezco a todos los que han participado y han hecho aportes”, destacó.

El premier cubano también trasladó a los presentes la convicción de cambiar el mundo, a tono con lo planteado en 2003 por el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, en la Universidad de Buenos Aires, Argentina.

“Todos los países del Sur, en estas jornadas, han demostrado, como dijera nuestro general de Ejército, Raúl Castro Ruz, que sí se pudo, sí se puede y siempre se podrá, pero también todos los países del Sur están dispuestos, como dijera Ernesto Che Guevara a seguir luchando hasta la victoria, siempre”, concluyó.

Previamente, las delegaciones habían dado su consentimiento para adoptar la declaración política de la Cumbre del Grupo de los 77 más China, con 47 tópicos, como resultado de un transparente e inclusivo proceso de negociación intergubernamental.

El texto destaca los desafíos que ha generado el actual orden económico internacional y alerta sobre la necesidad de realizar una reforma en la estructura financiera global, desde un enfoque más inclusivo y coordinado.

“Subrayamos la urgente necesidad de una reforma integral de la arquitectura financiera internacional y de un enfoque más inclusivo y coordinado de la gobernanza financiera mundial, con mayor énfasis en la cooperación entre los países, incluso mediante el aumento de la representación de los países en desarrollo en los órganos mundiales de toma de decisiones y formulación de políticas”, indica el documento.

En la declaración, los países miembros reconocen que las tecnologías son catalizadores claves para facilitar el desarrollo sostenible, y reafirman la necesidad de construir una sociedad de la información inclusiva, con las personas y el desarrollo como ejes centrales.

En este sentido, insta a “la promoción de nuevas investigaciones, el desarrollo y la transferencia de las tecnologías necesarias y el acceso a las ya existentes en las esferas de la alimentación y la nutrición, la salud, el agua y el saneamiento y la energía, a fin de contribuir a la erradicación de la pobreza en todas sus formas y dimensiones”.

A la vez, el texto enfatiza en el consenso en invertir más en ciencia, tecnología e innovación y promover iniciativas para desarrollar recursos humanos, así como poner en marcha planes para enfrentar la fuga de cerebros que se han formado en los países del Sur global.

Asimismo, la declaración rechaza a la imposición de leyes y regulaciones extraterritoriales, así como toda forma de medida económica coercitiva, incluida las sanciones unilaterales contra los países en vías de desarrollo, e insta a su eliminación con carácter urgente.

“Subrayamos que tales acciones no solo socavan los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, sino que constituyen un serio obstáculo para el avance de la ciencia, la tecnología y la innovación y la plena consecución del desarrollo económico y social, en particular en los países en desarrollo”, enfatiza el informe.

De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, a la recién finalizada Cumbre asistieron más de 1.300 participantes de 116 naciones y 12 organizaciones y agencias del sistema de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

El magno evento de La Habana contó con la participación de 31 jefes de Estado y de Gobierno, 12 vicepresidentes y otros altos representantes gubernamentales.