Cuba ha condenado este viernes “el empeño” de la Administración estadounidense de Donald Trump por imponer un “cerco absoluto a los suministros de combustible” a la isla.
“El Gobierno de Trump consolida una forma peligrosa de conducir la política exterior de su país por vía de la fuerza y de ejercer sus ambiciones para garantizar un hegemonismo imperialista“, se lee en el comunicado compartido por el presidente cubano Miguel Díaz-Canel.
Con esta declaración, la Habana rechaza la firma por el mandatario estadounidense de una orden ejecutiva con la que pretende imponer aranceles a los países que envíen petróleo a la isla, lo que ha sido calificado por La Habana como una “violación flagrante del Derecho Internacional” que atenta “contra la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz”.

“Ratifica que es el Gobierno de ese país el que atenta contra la seguridad, la estabilidad y la paz de la región y del mundo”, agrega el texto.
Al mismo tiempo, señala “el desprecio por la verdad, la opinión pública y la ética gubernamental” de EEUU “cuando se trata de avalar su agresión contra Cuba”, lo que le lleva a recurrir a “una lista extensa de mentiras y acusaciones difamatorias” para justificar la nueva orden.
La Habana considera “absurda” la descripción de la isla como una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional estadounidense, argumentado que el propio presidente y su Administración saben que “nadie o muy pocos pueden creer argumentos tan mendaces“.
“Enfrentaremos la nueva arremetida con firmeza, ecuanimidad y seguridad en que la razón está absolutamente de nuestra parte. La decisión es una: ¡Patria o Muerte, Venceremos!”, concluye el texto.