La transición energética en Cuba suma un avance con el arribo de kits solares a Holguín, destinados a comunidades aisladas en la región oriental. En medio de la crisis de suministro de hidrocarburos, que limita el servicio eléctrico a cuatro horas diarias en zonas rurales, proyectos de colaboración internacional e inversiones gubernamentales impulsan la instalación de sistemas fotovoltaicos de alta eficiencia para beneficiar a familias que dependen actualmente de grupos electrógenos.
Uno de los puntos focales de esta intervención es la comunidad de La Melba, ubicada a 40 kilómetros de Moa, dentro del Parque Nacional Alejandro de Humboldt. Tras descartarse la recuperación de una hidroeléctrica por limitaciones financieras, se optó por una solución solar diseñada en conjunto con la Universidad de Moa.
El proyecto contempla cubrir la totalidad de las 80 viviendas y 15 instituciones estatales de la zona, asegurando un servicio de 24 horas y una autonomía de hasta 36 horas en ausencia de radiación solar directa.
Debido a las condiciones geográficas de la montaña, caracterizadas por una elevada altitud, alta humedad y menor radiación que el resto de la isla, los especialistas de la empresa española Novelec, con 10 años de experiencia la nación antillana, proyectaron estos sistemas con características específicas.
Se trata de paneles bifaciales de la marca Longi, líderes en eficiencia global, capaces de captar mayor luminosidad incluso en entornos de nubosidad frecuente. Estas adecuaciones técnicas permiten contrarrestar el impacto de las lluvias vespertinas y la baja exposición solar típica de la zona.
Con la llegada de los primeros contenedores de equipamiento, el proyecto —apoyado por la colaboración canadiense— garantizará la estabilidad del servicio eléctrico en zonas cubanas con difícil acceso.