Prensa Latina /. La Asamblea General de la ONU someterá a votación hoy la resolución sobre la necesidad de poner fin al bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba, recrudecido a niveles sin precedentes durante la administración de Donald Trump.

Durante dos días se escucharon en la sede del organismo en Nueva York, decenas de argumentos, la gran mayoría respaldando el justo reclamo del país caribeño de que se levante esa política de castigo colectivo, una imposición unilateral que Cuba denuncia aquí desde 1992.

Prensa Latina pidió opiniones. «Yo como ciudadana de este país siento mucha vergüenza y dolor por lo que Estados Unidos le está haciendo a Cuba», expresó Irma Umanzor, quien se definió como una luchadora de toda la vida por los derechos humanos.

«Cuba es un pueblo noble y generoso, y deseo que el mundo repita su rechazo al bloqueo asfixiante contra un país que solo quiere vivir en paz y decidir su destino», añadió.

Enfatizó que las presiones diplomáticas podrán tratar de cambiar votos, «y no dudo que lo logren en ciertos casos, pero pese a cualquier maniobra, siempre la oposición al bloqueo será de la mayoría».

«Cuba merece vivir sin bloqueo. Cuba no es una amenaza. El bloqueo sí», concluyó Umanzor tras reconocer el aporte solidario que la isla ha hecho en la formación de médicos, incluso de Estados Unidos.

También destacó el papel decisivo de la mayor de las Antillas en la colaboración con sus profesionales de la salud alrededor del mundo y señaló que jamás podrá olvidarse que gracias a Cuba se logró la independencia de Angola y otras naciones africanas.

Nacida en Centroamérica, Umanzor deseó «que se oigan en Nueva York las voces de la dignidad, esas que nunca dejarán a Cuba sola».

La víspera, en la primera jornada de debate, subieron al podio las representaciones del Movimiento de Países No Alineados, el Grupo de los 77 y China; los Amigos de la Carta de las Naciones Unidas y el Grupo Africano, entre otros.

Por países, más de una veintena, en sentido general, refirieron el impacto del cerco de Washington y ratificaron que respaldarían la resolución cubana, en esta trigésimo cuarta ocasión.

La nota discordante de ayer llegó de parte del representante permanente de Estados Unidos, Mike Waltz, a quien el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, se encargó de enfrentar.

El ministro de Relaciones Exteriores de la nación caribeña interrumpió el discurso de Waltz y llamó al orden ante una intervención plagada de calumnias, distorsiones y mentiras.

Más tarde, en su cuenta en X, Rodríguez Parrilla, quien tildó a Waltz de mentiroso, escribió en la red social: «El gobierno de EEUU, con sus burdas mentiras en la Asamblea General de Naciones Unidas, lanzó un nuevo intento desesperado por justificar la agresión económica contra Cuba y su criminal cerco energético».

«Sus declaraciones de hoy (ayer) forman parte del circo mediático, de amenazas y de campaña electoral, al que el gobierno estadounidense dedica cuantiosos recursos económicos y humanos».

Poco antes, amigos solidarios en Estados Unidos se congregaron cerca de la sede de la ONU con un mensaje claro en sus camisetas: Bloqueo No.

El pasado año, la resolución obtuvo 165 votos a favor, siete en contra (Argentina, Estados Unidos, Hungría, Israel, Macedonia del Norte, Paraguay y Ucrania) y 12 abstenciones (Albania, Bosnia y Herzegovina, Costa Rica, Chequia, Ecuador, Estonia, Letonia, Lituania, Marruecos, Moldavia, Rumanía y Polonia).