El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, agudizó su agresiva política de seguridad contra el crimen organizado y, lejos de atenuarla tras las críticas por desfilar en medio de cadáveres de presuntos guerrilleros, retomó este viernes la práctica.
Para anunciar el abatimiento de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Naín’ o ‘Bendito Menor’, a quien De la Espriella calificó como “uno de los criminales más peligrosos del país”, exhibió su cadáver junto al de otros tres presuntos criminales.
“Y así vamos a seguir, a cada uno de los delincuentes y narcoterroristas que presionan a nuestra gente, que delinquen, que narcotrafican como estos miserables, que extorsionan, les vamos a caer con la mano de hierro del Estado, con las leyes de la República, como corresponde”, dijo.
De la Espriella, quien lleva un mes en el cargo, sostuvo que “Colombia estuvo mucho tiempo arrodillada al crimen, ahora es el crimen el que se va a arrodillar ante la fuerza legítima del Estado, porque esta es la paz que se merece Colombia“.




