La Gobernación del departamento del Cauca decretó hoy tres días de duelo tras el atentado perpetrado la víspera con explosivos en la vía Panamericana, en jurisdicción del municipio de Cajibío, que provocó la muerte a 20 personas.
Según informó el gobernador de ese territorio del suroeste de Colombia, Octavio Guzmán, dentro de los fallecidos se hallan 15 mujeres y cinco hombres, todos mayores de edad.
Abundó que hay 36 heridos, de los cuales tres permanecen en unidades de cuidados intensivos, y cinco menores de edad que se encuentran fuera de peligro.
El funcionario detalló que, en coordinación con las personerías municipales de Piendamó y Cajibío, se procede a la identificación de las víctimas y se avanza en la atención a las familias que requieren auxilio funerario, especialmente en la vereda Pedregosa, Cajibío, donde residían 11 de los que perdieron la vida.
Guzmán también comunicó que se trabaja de manera ininterrumpida para restablecer la vía afectada.
El cráter, de aproximadamente 200 metros cúbicos, está siendo intervenido y se estima que en un lapso de seis horas se restablezca el paso, apuntó.
“Hemos decretado tres días de duelo en memoria de la población civil a la que le fue arrebatada la vida a causa de la violencia. En próximos días realizaremos un acto simbólico por nuestras víctimas, y esperamos contar con todas las fuerzas vivas del departamento, en unidad”, señaló el gobernador.
Por otra parte, calificó al atentado como el “ataque más brutal y despiadado contra la población civil en décadas” en el departamento del Cauca, aunque remarcó que, frente al terrorismo, responderán con mayor presencia institucional y trabajo integral.
“Nos encontramos en Consejo de Gobierno definiendo medidas de seguridad, acompañamiento, auxilios humanitarios, atención psicosocial y apoyo integral a las víctimas de este hecho lamentable”, manifestó.
El mortal suceso ocurrido la víspera se debió al estallido de un artefacto explosivo presuntamente colocado bajo una alcantarilla al paso de un ómnibus en el sector conocido como El Túnel.
Las autoridades militares atribuyeron el ataque al autodenominado Estado Mayor Central (EMC), un grupo residual de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias-Ejército del Pueblo, al mando de alias Iván Mordisco.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, consideró que la escalada de violencia que afecta al suroeste del país es una retaliación a la ofensiva que las tropas ejecutan contra esa estructura armada.
Subrayó que el Ejército y la Policía mantendrán las operaciones en la zona para garantizar la seguridad.
“Nuestra Fuerza Pública seguirá actuando con determinación para proteger la vida, restablecer la tranquilidad y evitar que hechos como estos se repitan”, declaró.
Tomado de Prensa Latina