Detectan sustancias tóxicas en el 100 % de todas las marcas de auriculares analizados

Detectan sustancias tóxicas en el 100 % de todas las marcas de auriculares analizados

Un nuevo estudio europeo, publicado esta semana por la organización ecologista checa Arnika, concluye que todos los auriculares que se venden en el mercado —desde modelos de lujo hasta los más económicos— contienen sustancias químicas que alteran el sistema hormonal.

La investigación analizó 180 muestras de partes de plástico duro y blando de 81 modelos de auriculares y estableció que todos los dispositivos contienen bisfenoles, sustancias químicas conocidas por alterar el sistema hormonal, precisa el comunicado oficial de Arnika.

El estudio, financiado por la Unión Europea y realizado en cinco países de Europa Central, encontró en el 98 % de las muestras el ampliamente restringido bisfenol A (BPA), mientras que su sustituto, el bisfenol S (BPS), apareció en más de tres cuartas partes de las muestras. En su conclusión, los autores del estudio señalan que los resultados apuntan a un fracaso sistémico en la regulación de la seguridad de los consumidores en toda la industria electrónica.

Las muestras incluyeron tanto grandes marcas del sector (Apple, Sony, Marshall, Samsung, Panasonic), como auriculares infantiles (My First Care, Buddyphones), modelos para ‘gaming’ (Razer, HyperX, Corsair, Logitech) y artículos de bajo costo de plataformas en línea, abarcando así todo el espectro del mercado. La investigación estableció que las sustancias químicas peligrosas aparecieron en todo el espectro del mercado, por lo que un precio más alto no garantiza un producto más seguro.

“Estas sustancias químicas no son solo aditivos; pueden liberarse de los auriculares directamente a nuestro cuerpo”, declaró Karolína Brabcová, experta en sustancias químicas de la organización Arnika.

“El uso diario, especialmente durante la práctica de deporte, cuando se produce calor y sudoración, acelera esta transferencia directamente a través de la piel”, advirtió. “Aunque no suponen un riesgo inmediato para la salud, la exposición prolongada, particularmente en grupos vulnerables como los adolescentes, es muy preocupante. Para los disruptores endocrinos, que imitan a nuestras hormonas naturales, no existe un nivel ‘seguro'”, enfatizó.

Llamado a las autoridades

El estudio llama la atención sobre las sustituciones inadecuadas, cuando las sustancias químicas prohibidas se reemplazan por sus “parientes” ligeramente modificados, que se comportan de manera casi idéntica. Se informa que los fabricantes a menudo modifican solo una parte de la molécula para que la sustancia no esté sujeta a la legislación vigente, aunque su estructura básica —y, por lo tanto, sus efectos tóxicos— sigue siendo muy similar.

En este contexto, los investigadores instan a los responsables políticos europeos a adoptar restricciones para los retardantes de llama y los bisfenoles.

“Las pruebas son claras: la legislación actual es lenta y obsoleta, y no logra proteger a los consumidores vulnerables expuestos a sustancias químicas nocivas”, indicó Emese Gulyás, experta en consumo sostenible de la Asociación Húngara de Consumidores Conscientes.

“Necesitamos normas europeas armonizadas e inmediatas que prohíban clases enteras de sustancias químicas tóxicas. Solo así se podrá proteger a los consumidores y, al mismo tiempo, fomentar una economía circular segura en la que los materiales reciclados no estén contaminados con ‘sustancias tóxicas históricas'”, concluyó.

Tomado de Actualidad RT