Dormir con o sin almohada tiene un impacto desconocido en la visión y la columna, según especialista

Nuevas investigaciones han puesto el foco en un hábito cotidiano: la forma de dormir. Un estudio reciente plantea que el uso de almohadas, especialmente en ciertas posiciones, podría tener efectos en la presión intraocular, un factor clave en el desarrollo del glaucoma.

De acuerdo con la Fundación para la Investigación del Glaucoma, esta enfermedad ocular puede estar asociada a una presión intraocular elevada, al adelgazamiento del nervio óptico o a la acumulación de líquido.

En este contexto, investigadores han comenzado a analizar cómo los hábitos de sueño podrían incidir en estos factores.

Un estudio publicado en el “British Journal of Ophthalmology” encontró que los pacientes con glaucoma presentaban mayor presión intraocular cuando dormían con dos almohadas en comparación con aquellos que permanecían acostados boca arriba.

Además, se observó una disminución del flujo sanguíneo hacia el ojo en posiciones con mayor elevación de la cabeza.

Tomado de Primera Hora