El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, condenó la nueva asignación millonaria de fondos del Departamento de Estado Norteamericano, para programas de subversión contra la isla.
Por medio de su cuenta oficial en Twitter, el jefe de la diplomacia señaló que la iniciativa es una ‘flagrante agresión y violación del Derecho Internacional’, y será enfrentada con el peso de la ley.
La declaración rechaza la asignación por el Departamento de Estado de hasta un millón de dólares, para la convocatoria y contratación de participantes en la subversión contra la nación caribeña.
En reiteradas ocasiones, autoridades cubanas e incluso organizaciones internacionales, han denunciado cómo el gobierno estadounidense pretende manipular el tema de los derechos humanos, para justificar sus agresiones contra la mayor de las Antillas.
Asimismo, alertan que Cuba “es diana” en estos momentos de una guerra mediática, desarrollada principalmente en las redes sociales y como parte del conocido “golpe blando”.
De esta manera, se le denomina al mecanismo de intervención extranjera indirecta creado por la Agencia Central de Inteligencia, para el cambio de sistema social en países con algún objetivo estratégico para Estados Unidos.
Bajo el pretexto de velar por los derechos civiles y políticos, y denunciar supuestas violaciones de derechos humanos y corrupción, el Gobierno de Estados Unidos promueve también su agenda injerencista en naciones latinoamericanas como Nicaragua y Venezuela, de acuerdo con numerosas denuncias realizadas por esos Gobiernos.
Desde el triunfo de la Revolución cubana, Washington financia a grupos subversivos, como el denominado Movimiento San Isidro, con el fin de que impulsen acciones desestabilizadoras dentro de la isla.