La organización PEN America, defensora de los derechos humanos y la libertad de expresión literaria, realizó la denuncia en el mes de noviembre.
De acuerdo con la información proporcionada por PEN America, entre julio de 2023 y junio de 2024 Estados Unidos prohibió 10.046 libros en 29 de sus estados y 220 establecimientos escolares públicos, como parte de una campaña de reformas con un trasfondo profundamente discriminatorio y conservador.
Entre los principales hallazgos de su investigación resaltan que en el año escolar 2023-2024 se registró la mayor cantidad de casos de prohibiciones de libros así como el mayo número de títulos únicos prohibidos: en total 4.000 títulos únicos, entre los 10.000 casos de prohibiciones.
Además, entre 2023 y 2024 un mayor porcentaje de libros enfrentaron prohibiciones más severas que en años escolares precedentes, los cuales fueron eliminados completamente de las colecciones de las bibliotecas.
Los estados de Florida e Iowa registran el mayor número de prohibiciones de libros a lo largo de este año, con más de 4.500 en el primero, y más de 3.600 en el segundo.

Tras el análisis del contenido de los libros prohibidos en dos o más distritos (un total de 1.091) la organización identificó que al igual que en cursos anteriores y de forma desproporcionada con relación a las tasas de publicación, el 44 por ciento de esos libros poseen personajes negros, mientras que el 39 por ciento incluye personas y personajes LGBTQ+.
El 57 por ciento de estos títulos abordan representaciones relacionadas con el sexo, lo cual revela, desde el sector educativo, el incremento de los ataques al «contenido sexual».
PEN America señala además que casi el 60 por ciento de esos títulos fue escrito para lectores jóvenes y representan temas que los jóvenes enfrentan en su vida real, como el duelo, la muerte, el abuso de sustancias nocivas, el suicidio, la depresión, los problemas de salud mental y la violencia sexual.
La organización denuncia que desde 2021 se ha desatado un movimiento para prohibir libros, que ha puesto en peligro la libertad de lectura mediante la promoción de puntos de vista conservadores extremistas sobre lo «apropiado» y permitido en las escuelas.
Tomado de teleSUR