Federico Miguel Vázquez Villasanti, uno de los empresarios más reconocidos de Paraguay apenas a sus 36 años, ahora acapara titulares por su implicancia en el escándalo financiero del Ueno Bank, institución financiera que fundó y lideró como vicepresidente primero.
Las autoridades incautaron bienes vinculados a Vázquez: un yate de su propiedad, dos aeronaves registradas a nombre de Ueno Bank y Grupo Vázquez, respectivamente, y nueve vehículos de alta gama hallados en su residencia. Tan solo una muestra del perfil de este hombre que soñaba con crear el primer unicornio paraguayo como un referente de la banca digital.
“Yo sueño que nosotros seamos la Suiza de Latinoamérica. Yo sueño que en Paraguay mínimamente tengamos, por lo menos, tres unicornios ¡pero al año! Unicornio es una empresa que vale más de 1.000 millones de dólares”, llegó a decir al medio local ABC.
Lo entrevistaban en su condición de director ejecutivo del Grupo Vázquez, principal accionista del banco. Previamente ejerció el mismo cargo en Credicentro, una empresa prestamista heredada de su padre que posteriormente cambió su denominación a Ueno Holding.
Como una de las figuras más visibles de la nueva generación de empresarios paraguayos, Vázquez tiene formación en finanzas, gestión empresarial y transformación digital. Además, cuenta con programas ejecutivos en Harvard y la Universidad de Miami.
Llegó a tener tanta preponderancia que “muchas veces” formó parte de la concentración de la selección de fútbol paraguaya. “En los partidos de la selección misma, estaba en el vestuario con los jugadores“, reveló el abogado y representante de jugadores Rodrigo Codas, a Cardinal Deportivo.
Y es que los tentáculos de Ueno, el principal banco digital del país, se extendieron de forma vertiginosa. El estadio de fútbol más emblemático pasó a llamarse Ueno Defensores del Chaco, mientras que los dos mayores clubes, Olimpia y Cerro Porteño, también acordaron ponerle el nombre de la marca a sus canchas.
Alto perfil
Como un empresario joven dentro de los grandes grupos económicos del Paraguay, la prensa brasileña lo ha comparado con otro banquero, Daniel Vorcaro, presidente del Banco Master, acusado de presunto fraude millonario.

En poco tiempo ambos construyeron un imperio financiero sin mayor trayectoria en la banca tradicional. Mientras Ueno Bank quedó sometido a un procedimiento de resolución del Banco Central paraguayo, el brasileño Banco Master fue liquidado. Vázquez y Vorcaro fueron detenidos en el marco de investigaciones relacionadas con sus respectivas entidades.
Esposado y con chaleco antibalas llegó Vázquez el 5 de noviembre, escoltado por la Policía, para su audiencia de imposición de medidas, en la que un juez dictó prisión preventiva en el Centro Nacional de Prevenidos.
Está imputado por los presuntos delitos de lesión de confianza, tentativa de estafa, conducta indebida en situaciones de crisis y violación de la obligación de llevar libros de comercio.




