El imperio no puede existir sin aplastar, intelectual nicaragüense

Prensa Latina – Yosbel Bullaín /. El destacado intelectual nicaragüense Francisco Lacayo condenó la política de bloqueo de Estados Unidos contra Cuba y afirmó que el imperio no puede existir sin aplastar a los pueblos.

En entrevista concedida a Prensa Latina, el escritor, diplomático y exdirector de la Unesco para América Latina y el Caribe, sostuvo que el imperialismo necesita someter a otras naciones para sostener su lógica de dominación.

“El imperialismo no puede existir sin aplastar a los pueblos y eso tenemos que tenerlo claro si queremos defender a Cuba”, manifestó al abordar la persistente hostilidad de Washington contra La Habana, impulsada por la actual administración de la Casa Blanca que encabezan Donald Trump y Marco Rubio.

A su juicio, ya no se trata únicamente de la Doctrina Monroe, sino de un nuevo dogma, según el cual, Estados Unidos decide qué es bueno o malo y qué constituye una amenaza para su seguridad nacional.

Lacayo rechazó calificar la situación de la isla como una crisis. “No es una crisis, es una degenerada decisión de aplastar a un pueblo entero”, subrayó.

Consideró que lo que vive Cuba responde a un proyecto deliberado del capitalismo imperial en medio de una crisis mundial anunciada.

“El caso de Cuba es único y ejemplar, ejemplar en el sentido de lo que es capaz la monstruosidad, la degeneración humana del imperialismo. No hablo de barbarie, eso es demasiado suave”, expresó.

Denunció que el hambre constituye el arma principal utilizada contra la nación caribeña. “No es el avión ni el tanque, es el hambre, el bloqueo económico, comercial y financiero para que no puedan ni respirar; si pudieran cortarle el aire a Cuba se lo cortarían”, afirmó.

Para el intelectual, otra de las herramientas fundamentales utilizadas para desacreditar los procesos revolucionarios es la mentira.

“Estamos sumergidos en una globalización de la mentira. Ese es uno de los primeros enemigos de Cuba”, señaló, y llamó a mantener viva la batalla de ideas para enfrentar la guerra mediática.

A su entender, el mundo cambió y la estrategia también debe transformarse frente a la feroz campaña comunicacional contra la isla. “Tenemos que superar la globalización de la mentira”, insistió.

Lacayo identificó varios actores en el escenario actual: Cuba, el imperio y los “medio imperios”, a los que definió como países en vía de imperialismo.

En ese contexto mencionó a Europa, cuya dirigencia –según opinó– mantiene una posición de sumisión frente a las decisiones de Washington.

Interrogado sobre si Cuba representa una amenaza para Estados Unidos, respondió categóricamente que no. “Cuba no representa amenaza para ningún país. Pensar que puede amenazar a Estados Unidos es una mentira que se está globalizando”, enfatizó.

Recordó que acusaciones similares fueron utilizadas contra naciones como Afganistán, Yemen, Irak y Libia.

El también diplomático consideró que apoyar a Cuba implica algo más que declaraciones de solidaridad. “No basta con decir ‘amo a Cuba’. Cada vez que se dé un paso, el imperio intentará otro para asfixiarla, porque con ellos no se puede razonar”, sostuvo.

A su juicio, lo que ocurre en el mundo no es solo un cambio institucional, sino un cambio de lógica, donde –dijo– se invierten valores y se pretende presentar lo malo como bueno y lo injusto como necesario.

Llamó a los países y movimientos progresistas del mundo a diseñar nuevas estrategias y a romper el silencio que, en su criterio, responde al temor, la ignorancia o el oportunismo.

“Somos casi ocho mil millones de habitantes, ¿cuántos saben realmente lo que está pasando en Cuba?”, cuestionó.

“Todo el que respete la verdad, la vida, la sinceridad, que rechace la masacre, la injusticia a todos esos hay que sensibilizarlos para que de alguna forma condenen al imperio”, subrayó.

Añadió que naciones africanas, europeas y de otras regiones que recibieron solidaridad de la isla deberían organizarse para enfrentar las políticas del país norteño.

Sin embargo, atribuyó la inacción a la expansión de una cultura del consumismo y del confort que desalienta la movilización.

“Por qué no lo hacen, por varias razones, la globalización en los países ricos, sobre todo, pero aún en los países pobres, está penetrando una cultura del consumismo, del facilismo y del confort”, enfatizó.

Al respecto, Lacayo comentó que la clase media que antes tenía más empuje no quiere incomodarse, ni perder el confort, “le da miedo de que les caiga encima todo, mas no se dan cuenta de que cuanto más miedo muestren, menos fuerza tendrán”.

Instó a promover un amplio movimiento mundial de denuncia y boicot, basado en la verdad y en la movilización consciente de los pueblos.

“Hay que sensibilizar, movilizar y explicar. No basta con consignas; hay que actuar frente a la injusticia”, señaló Lacayo al tiempo que calificó de fracaso a la ONU donde cada año la mayoría de los países del mundo rechazan el cerco de Estados Unidos contra Cuba que dura más de seis décadas.