El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, informó este 3 de noviembre que el líder supremo del país, Mojtaba Jameneí, autorizó negociaciones con EE.UU incluso sobre asuntos que antes se consideraban fuera de discusión.

“Mi querido líder volvió a otorgar facultades adicionales para que se pueda negociar sobre relaciones y cuestiones respecto de las cuales antes su opinión era que no se dialogara, para que ellos se sienten y dialoguen”, declaró el mandatario en una reunión sobre el fortalecimiento de las condiciones de vida de la población.

Irán: "La palabra 'rendición' no existe en nuestro léxico"

Según Pezeshkian, el adversario intenta ahora sembrar discordia. “El esfuerzo que ahora hace el enemigo es crear divisiones. Ahora amenaza y agita la guerra. Nosotros también estamos tratando de resolver el problema mediante el diálogo”, agregó.

“En cualquier caso, al final será en perjuicio para nosotros, para la región y para el mundo. Porque en esta guerra nadie saldrá beneficiado”, continuó el presidente. Reiteró además que Washington no podrá forzar a Teherán a capitular. “No es cierto que puedan, mediante disputas y guerra, obligar a nuestro Irán a rendirse”, dijo. “Es necesario que, en la medida de nuestras posibilidades, tratemos de resolver las preocupaciones e inquietudes de nuestro pueblo”, concluyó.

El 29 de septiembre, Axios informó que los esfuerzos de los mediadores cataríes para lograr un avance diplomático entre EE.UU e Irán habían tenido poco éxito, ya que ninguna de las partes estaba dispuesta a ceder.

Los medios informan cada vez con más frecuencia que EE.UU se prepara para reanudar operaciones militares a gran escala contra la República Islámica tras las elecciones de medio mandato de este 3 de noviembre. Previamente, Donald Trump afirmó que “todo es posible” al ser preguntado sobre si Washington llevaría a cabo nuevos ataques contra Irán después de los comicios.