La Policía Nacional de Colombia comenzó a intervenir para despejar las vías de las principales ciudades del país, que han permanecido bloqueadas durante cuatro días por un paro de transportistas de carga en protesta por el incremento de la tarifa del diésel.
Aunque los cierres se han extendido en buena parte del territorio colombiano, la situación ha resultado particularmente difícil en Bogotá, afectada por bloqueos hasta en 22 puntos diferentes, lo que ha causado el colapso generalizado en el desplazamiento de vehículos particulares, de servicio público y de transporte urbano, precisa El Espectador.
En la capital está prevista la actuación de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden en cinco puntos considerados críticos para la movilidad dentro de la urbe. La operación, que involucra agentes del Gobierno nacional y de la ciudad, supone el despliegue de 1.200 efectivos y seis drones, detalló a la prensa el alcalde bogotano, Carlos Fernando Galán.
En el cuarto día de paro camionero, la Policía comenzó a despejar bloqueos en Bogotá y otros lugares del país.
— La Silla Vacía (@lasillavacia) September 5, 2024
En la capital, la orden fue del alcalde Galán con el visto bueno del gobierno, según confirmó La Silla con la prensa de Alcaldía.pic.twitter.com/XHv89rHgyC
Según videos difundidos a través de las redes sociales, las fuerzas del orden recurrieron a gases lacrimógenos para despejar las vías.
Afectaciones
La paralización del transporte de carga no solo ha afectado sensiblemente los desplazamientos dentro de las principales ciudades colombianas, sino que se ha traducido en desabastecimiento creciente de rubros esenciales como alimentos, medicinas y combustible, así como en la suspensión de actividades escolares, acumulación de basura, pasajeros varados en terminales y la pausa de obras en construcción.
En un balance ofrecido a los medios, Galán aseguró que en Bogotá, más de 724.000 menores no han podido acudir a sus clases, el ingreso de alimentos se redujo en 40 %, la pérdida económica diaria se estima en 30.000 millones de pesos (unos 7,18 millones de dólares), principalmente en los sectores de alojamiento y gastronomía, y se han acumulado 270 toneladas de residuos, reporta El Tiempo.
#Bogotá | Algunos transportadores aseguran que participan en los bloqueos por instrucciones de sus jefes y enfrentan dificultades para comer, bañarse y dormir. Además, señalan que, debido a la carga volátil que transportan, han tenido problemas para encontrar lugares donde… pic.twitter.com/7rfWHBQ43t
— La FM (@lafm) September 5, 2024
“Paro empresarial”
Por su lado, el presidente Gustavo Petro calificó las acciones de los transportistas como un “paro empresarial” detrás del cual estarían “oscuros intereses económicos o políticos“, al tiempo que diferenció esa paralización de las demandas que nacen del “movimiento social“. “El movimiento social siempre tiene reivindicaciones justas”, apuntó.
“Solo mencionaré —ya tendré oportunidad de hablar a profundidad mañana o pasado— que sabemos distinguir perfectamente qué es un paro empresarial, que en inglés se llama ‘lock-out'”, sostuvo el mandatario en una alocución pronunciada la noche de este 4 de septiembre.
De conformidad con esta hipótesis, algunos choferes refirieron a los periodistas que han sido instruidos por sus superiores para participar en los bloqueos, pese a que no cuentan con condiciones adecuadas para la higiene ni para la salvaguarda de su carga.
“Estamos incómodos porque no hay ducha, no hay restaurantes, no hay baño, no hay nada. Es incómodo, no hay dormida. […]. Decidimos quedarnos aquí, a ver qué dicen nuestros jefes, nuestras empresas. No han dicho nada, no se han pronunciado. La empresa es la encargada, la que nos llama y nos dice: ‘puede continuar'”, sostuvo un transportista de carga inflamable en diálogo con La FM.