Los recientes ataques de las fuerzas iraníes contra territorio de Israel obligan a poner en duda la proclamada eficacia de la defensa aérea del país hebreo, que ha sido vulnerada, multiplicando así los interrogantes sobre una posible escasez de interceptores, informa The Washington Post.
Estos ataques también han puesto de relieve la necesidad y la dificultad de conservar interceptores costosos para proteger objetivos vitales durante periodos prolongados. La localidad israelí de Dimona, que alberga una importante instalación nuclear, figura entre esos puntos estratégicos y, sin embargo, recibió duros golpes el pasado fin de semana.

Miles y miles de misiles iraníes
La preocupación de que Irán estuviera acumulando un arsenal de misiles capaz de saturar las defensas israelíes fue un factor clave para reanudar los ataques contra territorio iraní, indicaron altos funcionarios de seguridad del país hebreo.
El ritmo de acumulación generó alarma. “Las defensas israelíes no pueden absorber entre 3.000 y 5.000 misiles”, afirmó un exfuncionario de seguridad que habló bajo condición de anonimato para tratar asuntos militares sensibles.
El teniente coronel Nadav Shoshani, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, dijo a periodistas del medio que los ataques contra Dimona y Arad, en el sur del país, se realizaron con misiles balísticos convencionales “de los tipos que conocemos, hemos visto e interceptado”.

El agrietado escudo de Israel
Cada nivel del sistema de defensa aérea multicapa de Israel, considerado uno de los más avanzados del mundo y diseñado para repeler amenazas desde múltiples frentes, cumple una función específica. Así, el sistema Cúpula de Hierro intercepta cohetes de corto alcance; el sistema Honda de David, misiles balísticos y de crucero; y los sistemas Flecha 2 y Flecha 3, misiles balísticos de largo alcance.
Los funcionarios israelíes sostienen que las defensas están funcionando dentro de lo esperado, aunque las autoridades militares reconocen que “no existe un sistema que sea 100 % eficaz”, en medio del debate sobre su desempeño reciente.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que la incapacidad de interceptar los misiles en Dimona (uno de los puntos más protegidos de Israel) supone un punto de inflexión. “Los cielos de Israel están indefensos”, escribió en una publicación en X.