El tifón Dolphin, un fenómeno meteorológico de proporciones extraordinarias, lleva varios días azotando Asia oriental con ráfagas de viento que han alcanzado los 216 kilómetros por hora, y es calificado por los especialistas como muy peligroso.

En China continental, la alerta máxima se activó desde el 7 de agosto en las provincias orientales de Zhejiang y Fujian. El tifón tocó tierra el 9 de agosto cerca de Yuhuan (Zhejiang) y continúa su avance hacia el interior. En todo el país más de un millón de personas fueron evacuadas de zonas costeras y ribereñas.

Cerca de 100.000 personas fueron evacuadas solo en la provincia de Fujian, y decenas de miles más en Zhejiang. En Shanghái se cancelaron 1.384 vuelos (casi el 60% del total), los trenes de alta velocidad redujeron frecuencias y los puertos cerraron sus operaciones.

Tomado de Actualidad RT