Más de 80 personas personas fallecidas y otras 160 resultaron heridas, producto a violentos enfrentamientos entre tribus rivales en Darfur (oeste de Sudán), informó este domingo la agencia de prensa oficial sudanesa SUNA.
Según medios estatales, los enfrentamientos mortales surgieron este viernes de una pelea a puñetazos entre dos personas en un campamento para personas desplazadas en Genena, la capital provincial.
El principal escenario de los enfrentamientos fue Kerainding, un campo para los desplazados, donde se enfrentaron miembros de la tribu Massalit contra nómadas árabes que pretendían vengar a un compañero caído en una riña el sábado.
Este domingo, Abdel Fattah al-Burhane, presidente del Consejo soberano encargado de coordinar la transición política en Sudán, reunió de manera urgente a los servicios de seguridad para tratar el asunto.
Jartum impuso un toque de queda en Darfur occidental, y el primer ministro, Abdalá Hamdok, envió una delegación de “alto nivel” al lugar para intentar restablecer el orden.
El comité es parte de la Asociación de Profesionales Sudaneses, que encabezó un levantamiento popular que finalmente llevó a la destitución por parte de los militares del presidente Omar al-Bashir en abril de 2019.
En los enfrentamientos tribales participan también facciones que componían el Frente Revolucionario de Sudán que no firmaron el acuerdo de paz con el gobierno, los que si firmaron se aliaron a Jartum.
La Asociación de Abogados de Darfur, un grupo de la sociedad civil local, dijo que las milicias armadas “se aprovecharon” de la disputa y aumentaron la violencia.
“Las milicias armadas sembraron el pánico en la ciudad y sus alrededores… también llevaron a cabo todo tipo de violaciones de derechos humanos”, dijo en un comunicado.
Estos choques han sido los más mortíferos tras el fin, el 31 de diciembre, de la misión de paz conjunta entre la ONU y la Unión Africana (UA) en Darfur, retirada que provocó temores por una escalada de violencia entre los habitantes de esta amplia región.