Enfrentamientos entre policías y cientos de manifestantes durante protestas masivas en Georgia

Este martes han vuelto a registrarse protestas masivas en la capital de Georgia, Tbilisi, contra la aprobación de la ley sobre agentes extranjeros que está siendo examinada en segunda lectura por el Parlamento del país. La concentración ha derivado en fuertes enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía.

El proyecto de ley, cuyo debate sacude a Georgia durante ya varios días, tiene como objetivo garantizar la transparencia de la «influencia externa» mediante la creación de un registro de organizaciones que promueven los intereses de fuerzas externas, que incluirá a todas las organizaciones sin fines de lucro cuyas actividades estén financiadas en más del 20% desde el exterior.

Enfrentamientos con la Policía

Las fuerzas del orden emplearon balas de goma y gas pimienta contra los manifestantes que se reunieron frente al edificio gubernamental. Al lugar también se trasladaron camiones con cañones de agua para dispersar a la multitud.

La Policía intenta apartar del Parlamento a los participantes en la protesta, lo que desemboca en enfrentamientos. A su vez, los manifestantes colocan contenedores de basura frente al cordón policial.

Ya se han empezado a producir las primeras detenciones. En la zona se encuentran varias ambulancias para brindar asistencia a los posibles heridos. La situación también es tensa en las calles adyacentes al edificio del Parlamento, donde se ha movilizado un gran número de fuerzas de seguridad.

Se aplican «medios especiales»

El Ministerio del Interior comunicó que agentes de Policía fueron desplegados «en las proximidades del Parlamento de Georgia y de los edificios de la administración gubernamental para garantizar el orden público».

Para ello, «el Ministerio del Interior aplica medios especiales de conformidad con la legislación vigente», se precisa. De acuerdo con el comunicado, «los participantes en la manifestación se enfrentaron verbal y físicamente a los agentes del orden y les arrojaron diversos objetos».

«Debido a que la manifestación traspasó por completo los límites definidos por la ley sobre reuniones y manifestaciones y adoptó un carácter violento, el Ministerio del Interior está empezando a aplicar las medidas previstas por la ley para restablecer el orden público», agregó el organismo posteriormente.

Aprobado en primera lectura

El proyecto de ley sobre agentes extranjeros fue aprobado el 17 de abril por el Parlamento en primera lectura. El proyecto de ley fue apoyado por 83 diputados y no recibió ningún voto en contra.

La votación se celebró sin la participación de la oposición.

La polémica en torno a la ley

El año pasado, la capital georgiana se vio sacudida por multitudinarias protestas después de que se aprobara por mayoría parlamentaria el polémico proyecto de ley en primera lectura.

A raíz de la presión de los manifestantes, las autoridades georgianas lo retiraron. No obstante, a principios de abril de este año el partido gobernante anunció su decisión de volver a presentarlo ante el órgano legislativo.

El proyecto de ley recibió la negativa de la oposición; la presidenta georgiana, Salomé Zurabishvili, y varios cuerpos diplomáticos, incluidas las misiones de la UE y de la Embajada de EE.UU. en Georgia. Según los críticos a la iniciativa, el proyecto de ley obstaculizará la adhesión del país a la Unión Europea.

En qué consiste el proyecto de ley

El proyecto de ley original otorgaba el estatus de agente de influencia extranjera a las organizaciones sin fines de lucro y los medios de comunicación cuyos ingresos provinieran de fuera de Georgia en más del 20 %. La ley obligaba a esas organizaciones a registrarse o, de lo contrario, serían multadas. Además, el Ministerio de Justicia tendría derecho a iniciar una investigación en su contra.

La oposición criticó esa versión del proyecto de ley y lo calificó de «ley rusa«, ya que acusaba al partido gobernante de haberse inspirado en una ley similar aprobada en Rusia en 2012. En respuesta, los impulsores del texto argumentaron que se inspiraron en la Ley de Registro de Agentes Extranjeros de EE.UU., aprobada en 1938 y mucho más estricta.

Esa normativa establece la condición de agente extranjero no solo para medios de comunicación y organizaciones no gubernamentales, sino también para personas jurídicas y físicas. Las infracciones (retrasar el registro o negarse a registrarse) están sujetas no solo a sanciones administrativas, sino también penales, y los infractores pueden enfrentarse a penas de prisión de hasta cinco años.

La nueva versión de la legislación incluye ligeros cambios, como por ejemplo la designación «organización que facilita los intereses de una potencia extranjera» en lugar de «agente de influencia extranjera».