Una macrooperación desarrollada en España ha desarticulado una ‘mafia china’ dedicada a vender mujeres para ser explotadas sexualmente. El dispositivo se ha saldado con 30 personas detenidas en distintas provincias españolas.
Esta triada, como se conoce a organizaciones criminales de origen chino, con el nombre de Tian Xia She, tenía conexiones en otros países y estaba presuntamente implicada en delitos de trata, tráfico de drogas, regularización ilegal de migrantes y extorsiones.
Durante la operación se ha liberado a 33 víctimas, una de ellas menor de edad. Del mismo modo, se han producido 14 registros en España y uno en Croacia, se clausuraron dos pisos usados para prostituir a mujeres y se desmanteló un laboratorio dedicado a falsificar documentos.
Según informa la Policía Nacional de España, la investigación se inició en el año 2022, tras recibir una denuncia que alertaba de una mujer que había llegado a España para ser prostituida por una organización criminal.
🚩 Desarticulada una triada china asentada en #Zaragoza dedicada a vender mujeres para ser explotadas sexualmente, con la colaboración de #SVAAduanas y @Europol
— Policía Nacional (@policia) January 24, 2025
➡️ 30 detenidos de la triada “Tian Xia She”
➡️ 33 víctimas liberadas, una de ellas menor de edad
➡️ 14 registros en… pic.twitter.com/hG9IJNKhP1
Las pesquisas seguidas confirmaron la presencia de esa triada en el país. Se trataba de una organización perfectamente jerarquizada y ramificada, particularmente violenta, que utilizaba armas de fuego y todo tipo de armas blancas para enfrentarse a grupos rivales y llevar a cabo extorsiones, ajustes de cuentas y cobro de deudas.
Captación con engaños de mujeres jóvenes
La triada, con la ayuda de miembros afincados en los países de origen, captaba a las víctimas aprovechándose de su situación de necesidad y vulnerabilidad, mediante engaño, ofreciéndoles un futuro mejor en el extranjero.
Las víctimas eran mujeres muy jóvenes que eran trasladadas a España, Grecia y EE.UU. para ser prostituidas. En algunos casos eran vendidas a jefes de otras organizaciones asiáticas en territorio español, en el caso de que fuesen vírgenes, a cambio de grandes fortunas.
Las mujeres, todas de origen asiático, eran alojadas en pisos prostíbulos una vez llegaban a España, en ciudades como Madrid, Barcelona y Zaragoza, donde las explotaban sexualmente en condiciones cercanas a la esclavitud, para saldar una supuesta ‘deuda’ contraída por el viaje.
Debían estar disponibles 24 horas al día, siete días a la semana, no tenían libertad de movimiento, eran obligadas a mantener relaciones sexuales sin protección y, en algunos casos, forzadas a someterse a abortos quirúrgicos.
Inicialmente, la deuda que el entramado hacía pagar a las mujeres podía llegar a los 10.000 euros. Pero, con la finalidad de alargar los tiempos y prolongar la explotación, la organización les ofrecía la regularización de su situación con contratos de trabajo falsos y empadronamientos ficticios, disparando el monto hasta los 20.000 euros.