Esta dieta podría reducir el riesgo de sufrir alzhéimer

Llevar una dieta basada en plantas de alta calidad podría reducir el riesgo de desarrollar el mal de Alzheimer y otras demencias, incluso si se adopta en etapas avanzadas de la vida.

Un estudio publicado este miércoles por la revista Neurology analizó los datos de 92,849 personas de entre 45 y 75 años pertenecientes a diversos grupos étnicos de Estados Unidos. Los investigadores realizaron el seguimiento de los participantes por más de una década para evaluar la relación entre sus hábitos alimenticios y la aparición de enfermedades neurodegenerativas. Durante ese tiempo, a 21,478 de ellos les dianosticaron alzhéimer o demencias relacionadas.

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Los científicos clasificaron las dietas en tres categorías: una basada en alimentos de origen animal; otra compuesta por productos vegetales de baja calidad, como cereales refinados, jugos de fruta, papas y azúcares añadidos; y una tercera centrada en alimentos vegetales saludables, como cereales integrales, frutas, verduras, legumbres y frutos secos, señala NewsMedical.

Los resultados muestran que quienes mantuvieron una dieta rica en alimentos vegetales saludables presentaron un menor riesgo de padecer demencia. En concreto, el 12%. Las personas con un mayor consumo de este tipo de alimentos redujeron el riesgo en torno al 7 ñ% en comparación con quienes consumían menos. Por el contrario, una alta ingesta de productos vegetales poco saludables se asoció con un aumento del 6% en el riesgo de padecer alguna demencia.

Además, el trabajo destaca que los cambios en la dieta a lo largo del tiempo también influyen. Aquellos participantes que incrementaron significativamente el consumo de vegetales de baja calidad registraron un 25% más de riesgo de desarrollar demencia, mientras que quienes lo redujeron lograron disminuir la amenaza en un 11%.

La autora principal de la investigación, la doctora Song-Yi Park, del centro oncológico de la Universidad de Hawái, subrayó que no basta con seguir una dieta basada en plantas, sino que es fundamental que sea de alta calidad.

Estos hallazgos refuerzan la idea de que una alimentación equilibrada, rica en productos vegetales integrales y mínimamente procesados, puede desempeñar un papel clave en la prevención del deterioro cognitivo.