Perú podría quedarse con el megaproyecto de cable submarino de fibra óptica que China planea tender para conectar el país asiático con América Latina, inicialmente previsto para Chile, informa el portal BioBioChile.
Según el medio, esta posibilidad ha cobrado fuerza luego de que el proyecto impulsado por la empresa China Mobile desatara una fuerte polémica diplomática entre Chile y EEUU, así como una confrontación entre el presidente saliente chileno, Gabriel Boric; y su sucesor, José Antonio Kast, quien asumirá el cargo el 11 de marzo.
El posible traslado del proyecto se debe al interés mostrado por Pekín y diversas firmas internacionales en el desarrollo de infraestructura tecnológica en Perú.

En un principio, China planeaba tender un cable submarino desde Hong Kong hasta Valparaíso, pero el 23 de febrero EEUU revocó las visas de tres funcionarios del Gobierno chileno implicados en el plan, acusándolos de “socavar la seguridad regional”.
Tensiones diplomáticas
Posteriormente, la Embajada de China en Chile emitió un duro comunicado en el que señaló a Washington como “la mayor amenaza externa que enfrentan los países latinoamericanos”.
En el plano interno, Kast, líder de ultraderecha alineado con EEUU, acusó a Boric de no haberle informado sobre el megaproyecto chino. La disputa alcanzó tal magnitud que llegó a interrumpir el proceso de transición gubernamental.
En medio de estas discrepancias, Perú comenzó a perfilarse como posible destino del cable submarino transpacífico, en parte porque ya cuenta con grandes inversiones de China. Entre ellas destacan los 1.300 millones de dólares destinados a la construcción del megapuerto en Chancay, una cifra que a largo plazo alcanzará los 3.000 millones de dólares.
Además, la multinacional italiana Enel vendió su filial peruana por 2.900 millones de dólares a China Southern Power Grid International, empresa que hoy controla por completo la distribución eléctrica en Lima.