Europa enfrenta un aumento significativo de casos de infecciones de transmisión sexual (ITS), informa The Economist, citando fuentes especializadas.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) registró en 2024 unos 100.000 casos de gonorrea —más del triple que en 2015— y cerca de 46.000 de sífilis, duplicando con creces la cifra de ese mismo año. Mientras, la clamidia, la infección más frecuente, ha vuelto a los niveles de 2015 tras el pico de 2022.
El incremento no se explica únicamente por un mayor número de pruebas. Los expertos confirman un auténtico aumento de la transmisión. Tras la pandemia, las cifras se dispararon y continúan subiendo. Entre las posibles causas se señalan el menor uso de preservativos y el efecto de la profilaxis preexposición (PrEP), una pastilla que reduce la transmisión del VIH y que podría estar disminuyendo el uso de profilácticos, aunque la evidencia al respecto no es concluyente.
Estas infecciones son tratables, pero peligrosas si no se detectan a tiempo: pueden provocar infertilidad y la sífilis puede resultar mortal. Además, se detalla que, entre 2023 y 2024, los casos de sífilis congénita se duplicaron hasta 140, con focos en varios países.
El aumento de las cifras afecta a hombres y mujeres de distintas edades y orientaciones sexuales en casi todo el continente. Algunos países registran subidas muy marcadas, mientras que en otros, según el reporte, las tasas son engañosamente bajas debido a una vigilancia epidemiológica deficiente.
Las autoridades sanitarias advierten que, para frenar el avance, es necesario intensificar las pruebas, mejorar la vigilancia y reducir el estigma que dificulta el acceso al diagnóstico y al tratamiento, especialmente entre los grupos más vulnerables.




