Richard Dearlove, exjefe del servicio de inteligencia británico MI6, advirtió que China podría “apagar las luces en cualquier segundo” y llevar al Reino Unido a un “completo punto muerto” cortando el acceso a la red eléctrica y estrangulando suministros, en un escenario de dependencia del acero y la tecnología chinos. Desde Pekín siempre han rechazado las alegaciones de este tipo en su contra.
“Estas dependencias en tiempos de paz otorgan a China una ventaja estratégica, y en una crisis les proporcionan armas de gran impacto que podrían paralizar por completo este país”, declaró Dearlove ante diputados y lores.

Considera que Londres y sus aliados pueden diseñar y ensamblar el equipo del que depende la red, pero que el material imprescindible está concentrado en manos del país que el actual “director general del MI5 ha identificado como la amenaza más grave para la seguridad nacional británica”.
Según Dearlove, mientras el país “se desindustrializa complacientemente”, afronta un “peligro crónico”: al dejar “de fabricarla, ha trasladado su vulnerabilidad a los sistemas energéticos de sus proveedores, algunos de los cuales son adversarios estratégicos”, por lo que la política exterior queda “atada”.
Esto ocurre después de que el primer ministro británico, Andy Burnham, hablara este martes por primera vez con el presidente chino, Xi Jinping, desde que asumió el cargo. Downing Street comunicó que ambos se comprometieron con una “asociación estratégica integral”, “a largo plazo y consistente” entre Reino Unido y China.




