Ante la detección de casos de fiebre amarilla en la provincia boliviana de Cordillera, la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra ejecuta acciones preventivas, según una fuente oficial.
“Como municipio estamos tomando las acciones necesarias inmediatas, a través de los centros y redes de salud, para que el profesional médico haga la búsqueda activa de casos sospechosos y podamos nosotros detectar a tiempo la enfermedad”, aseguró en conferencia de prensa el responsable de Epidemiología de esa jurisdicción, Cristhian Quiroga.
Aclaró que hasta este viernes no se han detectado casos positivos ni sospechosos en la capital departamental.
Explicó Quiroga que la fiebre amarilla “es una enfermedad mortal” y la responsabilidad de contenerla también es del vecino; que debe destruir los criaderos del mosquito Aedes aegypti, agente transmisor que se encuentra dentro de los domicilios.
Advirtió que los niños que no hayan sido vacunados, a partir de los 12 meses y hasta los cinco años de edad, deben recibir el inmunizador.
“Existen las vacunas en los centros de salud (del primer nivel) -informó Quiroga-, y por ello invitamos a la población a que verifique el cartón (de vacunación) de sus niños, y si no tiene la misma acudir inmediatamente para que puedan ser inmunizados”.
La aparición de tres casos, dos confirmados y uno sospechoso, de fiebre amarilla en Santa Cruz, hizo que la Unidad de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de la Gobernación recordara que la vacunación es gratuita.
El epidemiólogo insistió en que el grupo etario definido para la vacunación contra la fiebre amarilla es de 12 a 23 meses dentro del esquema que maneja el Sedes, pero también se aplica para las personas que van a viajar a países en los cuales hay casos de esta enfermedad.
Por su parte, el jefe de la Unidad de Epidemiología del Sedes, Carlos Hurtado, confirmó que se ha reforzado la vacunación contra la fiebre amarilla tras conocer los dos casos sospechosos más de esta patología.
Reveló, asimismo, que, como parte de la investigación del paciente muerto, se conoció que el mes pasado fallecieron dos personas con similares síntomas, aunque no se ha confirmado todavía si padecieron el mal.
El médico cubano Carlos Juan Finlay confirmó a finales del siglo XIX la teoría del mosquito como agente transmisor de la fiebre amarilla, con lo cual aportó el método para el combate a esta enfermedad, el dengue, el zika y el chickungunya.
Tomado de Prensa Latina