La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) desestimó de manera formal el pedido de sanción económica e investigación disciplinaria impulsado por el Gobierno británico contra la selección nacional de Argentina.

A pocas horas de disputarse la gran final de la Copa del Mundo frente al combinado de España, el máximo organismo del balompié internacional otorgó luz verde al plantel sudamericano para volver a exhibir su legítimo reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, rechazando de forma definitiva las denuncias presentadas por las autoridades coloniales de Londres.

La resolución institucional de la FIFA, difundida inicialmente por la cadena Sky Sports, determinó que los jugadores de la albiceleste no incurrieron en ninguna infracción punible dentro de los estatutos deportivos vigentes. El grupo de trabajo del organismo cerró el expediente exprés en coincidencia con el respaldo legal y político expresado horas antes por la Casa Blanca.

De este modo, se neutraliza el intento de censura diplomática promovido desde el Reino Unido y acompañado internamente por el Ministerio de Seguridad argentino, que pretendía catalogar la consigna como un mensaje de provocación.

Este fallo representa un revés directo para la postura colonialista de Downing Street, que exigía castigos ejemplares para el equipo, y contradice la posición del presidente Javier Milei, quien se alineó con el relato británico al calificar la actitud de los deportistas como un error inadmisible con consecuencias internacionales. Con este aval oficial de la justicia deportiva, los dirigidos por Lionel Scaloni tienen total libertad para saltar al campo con la insignia de las islas del Atlántico Sur, visibilizando ante el mundo entero un territorio americano que sufre una usurpación británica de más de 193 años.