Las autoridades francesas se vieron obligadas a suspender hoy el trabajo de tres reactores de sus centrales nucleares, a causa del tercer evento de canícula desde mayo pasado, con temperaturas superiores a los 40 grados centígrados.

“Con motivo de condiciones climáticas adversas y en aras de respetar las normas sobre defensa del medio ambiente en el caso de la expulsión de gases contaminantes a la atmósfera se paralizaron los reactores número dos de la central Gelfesh, a la orilla de Garoni, el tres en la Biuge, y el dos en la central Sho”, señala la empresa EDF.

También se redujo la potencia de los reactores en las centrales nucleares de Sant-Alban, Blaie, Biuge, Sho y Tricasten, destaca el comunicado de EDF, citado por el diario Le Parisien.

Las normas ecológicas francesas obligan a la EDF a reducir la potencia de los reactores, cuando la temperatura de los ríos, cerca de los cuales están instalados sobrepasa un determinado nivel, para defender el ecosistema local.

A causa de tres olas de calor en Francia, la temperatura del agua de los ríos alcanzó un nivel crítico, lo que llevó al operador nacional de electricidad a poner en práctica medidas preventivas.

Francia cuenta con al menos 37 departamentos en alerta máxima de alarma climática, mientras que otros 36 se encontraban en alerta naranja, la siguiente complejidad en el sistema nacional establecido para emergencias naturales.

Tomado de Actualidad RT