Gerard Piqué, ex futbolista y empresario, fue sometido este jueves a un interrogatorio crucial en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 4 de Majadahonda, España.
El proceso judicial investiga posibles irregularidades en el traslado de la Supercopa de España a Arabia Saudí, un acuerdo que involucra a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), la empresa saudí Sela Sports y Kosmos, la empresa de Piqué.
Durante su declaración, Piqué se mostró visiblemente afectado, llegando incluso a las lágrimas, mientras defendía la legalidad de las comisiones que su empresa recibió.
Según la investigación, Kosmos habría percibido 4 millones de euros anuales por su rol como intermediario en el contrato firmado en 2019, cuando Piqué aún formaba parte del FC Barcelona. Dicho acuerdo aseguraba 400 millones de euros para la RFEF y 40 millones para Kosmos, si se cumplía en su totalidad.
Las acusaciones en su contra incluyen presuntos delitos de corrupción en los negocios, administración desleal y blanqueo de capitales. La Guardia Civil considera a Piqué una figura clave en las negociaciones y señala que su intervención favoreció más a la RFEF que a la empresa saudí Sela Sports. Además, se ha cuestionado la ética de su participación en este tipo de acuerdos comerciales siendo un futbolista activo en ese momento.
Revista Quién