Guatemala aceptará a migrantes de otros países deportados por la administración de Donald Trump, según un acuerdo al que llegó el mandatario de esa nación centroamericana, Bernardo Arévalo, con el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio.
Arévalo recibió este miércoles a Rubio, quien ha visitado varios países de la región en los últimos días. Tras ese encuentro, ofrecieron una conferencia de prensa en la que el mandatario confirmó la medida, señalando que se acordó el aumento de un 40 % del número de vuelos de personas deportadas, tanto nacionales como extranjeros.
Respecto a los extranjeros, indicó que el plan se trata de una “repatriación continuada”, es decir, que no se quedarán en Guatemala, sino que el objetivo es que sean enviados a sus países posteriormente.
“Las formas de cómo va a continuar esta repatriación, cómo va a cooperar los EEUU, el Gobierno de Guatemala, cómo vamos a hacer, son temas que vamos a estar discutiendo en una mesa de trabajo bilateral que ha acordado establecer”, mencionó.
Arévalo señaló que no ha habido ninguna discusión acerca de que Guatemala reciba a “criminales condenados”, en el marco de estas deportaciones.
Desde la asunción de Donald Trump para su segundo mandato, Guatemala ha recibido ocho vuelos, la mayoría de aviones militares, con personas deportadas. Hasta ahora se contabilizan más 600 ciudadanos de ese país, expulsados desde el 24 de enero al 1 de febrero, recoge La Hora.