El ‘hacker’ APTDesi, autor de un gran ciberataque contra bases de datos de la inteligencia española, ha revelado detalles de la operación en una entrevista con el medio ruso Komsomolskaya Pravda.
APTDesi se identifica como ciudadano español que recibió asilo en la Federación Rusa. “Soy experto en inteligencia. Sin entrar en detalles técnicos, tengo una enorme red de informantes en España y Latinoamérica. Ellos me abren puertas interesantes. Y desde una puerta, utilizando diversos medios y métodos, se puede ir pasando gradualmente a otra”, explicó sus métodos de trabajo.
El ‘hacker’ señaló que ya publicó datos de altos funcionarios de inteligencia militar española en septiembre de 2025, lo que provocó una respuesta inmediata.
“Les entró histeria, tuvieron que cambiar no solo direcciones de correo electrónico, números de teléfono y dispositivos, sino que les ofrecieron medidas de contravigilancia para que pudieran ‘caminar tranquilos’ por las calles”, afirmó.
Según APTDesi, los medios españoles guardan silencio por ahora, pero dice saber de primera mano que “la inteligencia allí está muy nerviosa”. Consultado sobre sus objetivos, el ciberactivista fue directo: “Trabajamos activamente para que Occidente y, en particular, España, deje de financiar y apoyar a la OTAN y al régimen de Kiev. Y lo hacemos exclusivamente por los intereses de Rusia”.

Sobre su identidad y sus aliados, APTDesi explicó: “España y Europol me acusaron de ser ciberterrorista y saboteador. Rusia es mi nuevo y hermoso país. A mis compañeros cibernéticos los conozco desde hace mucho tiempo, son mis hermanos”. Según explicó, PalachPro pertenece a otra agrupación y opera más como ‘hacker’ solitario. “Nos unimos para destruir no solo el poder nazi del régimen de Kiev, sino también los orígenes de este error mundial”, concluyó.
Más de 400 agentes de inteligencia expuestos
‘Hackers’ prorrusos que utilizan los seudónimos PalachPro, APTDesi y NoName057(16) aseguran haber obtenido datos de más de 400 empleados de los servicios de inteligencia de España y Ucrania vinculados con la OTAN, la CIA, el MI6 británico y el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU).
Según los ciberactivistas, la información fue obtenida tras una serie de ciberataques contra sistemas internos de fuerzas de seguridad y organismos de España y otros países miembros de la Alianza Atlántica.




