Micro y nanoplásticos fueron detectados en un 84,2 % de pacientes hospitalizados por un infarto agudo, frente al 40 % de quienes padecían una enfermedad coronaria crónica y al 31,8% de personas con arterias coronarias normales, según un estudio publicado recientemente en la revista European Heart Journal.

Los investigadores analizaron muestras de sangre coronaria y periférica de 61 pacientes sometidos a angiografía coronaria en las ciudades de Roma y Verona. Los pacientes con infarto presentaban una mayor concentración y diversidad de polímeros, siendo el polietileno el más frecuente, identificado en el 97 % de quienes tenían microplásticos detectables. Las concentraciones más altas se encontraron en la sangre extraída directamente de las arterias coronarias.

El estudio también halló que los pacientes con infarto registraban niveles más elevados de los marcadores inflamatorios interleucina-6 y factor de necrosis tumoral alfa, especialmente cuando se detectaban microplásticos.

Además, estas partículas aparecieron con mayor frecuencia en fumadores y en personas expuestas durante largos periodos a una alta concentración de partículas finas contaminantes en el aire.

En el análisis multivariable, el antecedente de tabaquismo fue el único predictor independiente de la presencia de micro y nanoplásticos en la sangre, con una probabilidad 5,69 veces mayor que en los no fumadores.

Los autores señalaron que los hallazgos sugieren una posible asociación entre estas exposiciones ambientales y la enfermedad coronaria, aunque destacaron que los resultados deben interpretarse como exploratorios.