El fatal accidente del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial de Colombia, ocurrido la mañana de este lunes en la localidad de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo, dejó al descubierto las precarias condiciones del aeropuerto Caucayá, recogen medios locales.
El alcalde de la localidad, Luis Emilio Bustos, advirtió que la pista no cuenta con un cerramiento adecuado y que “hasta las vacas se meten”, lo que supone un riesgo permanente para las operaciones aéreas en la terminal, a pesar de que allí funciona una base de la Armada Nacional y se reciben vuelos militares con tropas y víveres.

“Aquí hay un tema muy importante. Hoy fue un accidente que las autoridades deberán determinar si fue por sobrepeso, si fue porque la pista, que es muy corta, o si muy posiblemente hubiera podido pasar porque las vacas a veces se nos meten. No tenemos el cerramiento necesario”, dijo Bustos, señalando las dificultades que revela el trágico accidente.
En este sentido, pidió ayuda urgente al Gobierno nacional y a la Aeronáutica Civil para revisar protocolos, cerrar y ampliar la pista y garantizar condiciones mínimas de seguridad operacional.
“Nuestro aeropuerto es administrado por la administración municipal; no tenemos ni la idoneidad ni los recursos necesarios“, lamentó.
Paralelamente, denunció que el municipio, fronterizo con Perú, tampoco tiene la capacidad médica para responder a una emergencia de esta magnitud, señalando que su único hospital es de primer nivel, con pocos medicamentos y sin especialistas, ni siquiera un médico internista. A esto se suma el aislamiento geográfico, sin vías terrestres, donde los traslados de pacientes deben hacerse en lancha durante ocho horas o por vía aérea.
A bordo de la aeronave accidentada viajaban 128 personas, 66 de las cuales perdieron la vida.