Desde el verano pasado se ha viralizado en redes sociales una nueva tendencia: el Internet se llenó de publicaciones, tanto informativas como irónicas, sobre hombres aficionados al matcha latte con leche de avena, libros feministas, llaveros y joyería. Vestidos como en las fotos estéticas de Pinterest, estos chicos crean una imagen de sí mismos de persona moderna, comprensiva y la opción ideal para formar pareja.
STRAWBERRY MATCHA LATTE??? the only male performative i'll ever accept 😌 pic.twitter.com/rho93EXPJD
— 𔓘 (@hjsbase) October 15, 2025
Sin embargo, numerosos usuarios arremetieron contra los seguidores de tal estilo, tildándoles de ‘hombres performativos’ (‘performative male’, en inglés), que solamente buscan la atención de las mujeres. ¿Qué hay detrás de este nuevo fenómeno?
¿Qué significa ‘performativo’?
No es la primera vez que se aplica el término ‘performativo’ a comportamientos públicos. Así, existe el ‘activismo performativo’, referido a las acciones que no están dirigidas a un cambio social genuino y parecen estar motivadas principalmente por el deseo de obtener un beneficio personal, incluida la atención de la sociedad. Se trata, por ejemplo, de cambiar la foto de perfil por diferentes símbolos de grupos sociales con el único objetivo de mejorar la imagen pública propia.
Hay fenómenos sociales conexos, como la ‘filantropía performativa’, cuando las acciones benéficas se hacen en gran medida con el objetivo de mejorar la imagen pública del donante. Así, por ejemplo, el popular bloguero estadounidense Mr. Beast, que se hizo famoso por sus videos con campañas benéficas a gran escala, ha sido ampliamente criticado por tener fines egoístas.
Otro término es la ‘lectura performativa’, que puede ser considerada como una de las premisas para la aparición de los ‘hombres performativos’. La tendencia, adaptada del mundo de las celebridades, presupone que crearse la imagen de una persona que lee una obra popular o ‘profunda’ tiene más valor que leerla en realidad.
Finalmente, los ‘hombres performativos’. Para el momento actual no existe una definición oficial de este término; sin embargo, muchos internautas y medios de comunicación coinciden en que se trata de varones que llevan un disfraz de suavidad, sensualidad y apertura emocional para atraer a las mujeres modernas, distanciándose de la masculinidad tóxica tradicional.
Táctica: desviar la atención y actuar
Así, al compartir intereses y aficiones del sexo opuesto, pretenden alcanzar sus propios objetivos: obtener aceptación social y/o satisfacción de sus necesidades sexuales. Cabe destacar que los ‘hombres performativos’ no están genuinamente interesados en estas áreas, sino que simplemente actúan para parecer más accesibles. No quieren ser mejores; solamente buscan que se les perciba como tales.
En su arsenal tienen un gran número de herramientas de manipulación: astrología, para involucrar a la mujer en el diálogo; literatura psicológica y feminista, para parecer progresista y amante de la lectura; música de Lana del Rey y Clairo, para mostrar que sus gustos difieren de la mayoría de los hombres. Asimismo, suelen hacer alarde de su preocupación por problemas femeninos como la menstruación o la desigualdad social.
Ropa ‘vintage’ y anillos
La imagen del ‘hombre performativo’ se hizo muy reconocible: lleva ropa ‘vintage’ que compró en una tienda de segunda mano, mientras calza estilosos zapatos Tabi o zapatillas deportivas de edición limitada.
No se avergüenzan de llevar joyería, incluyendo muchos anillos, así como se cuelgan objetos del cinturón, como llaveros de mosquetón o los virales Labubus. En una mano tendrán un café con leche y en la otra, un libro de Naomi Wolf o Sally Rooney. Los auriculares con cable son también un accesorio indispensable.
¿Por qué son tan populares?
Es mejor preguntarse por qué no pudieron evitar hacerse populares. Primero, el ‘hombre performativo’ es la quintaesencia de todas las tendencias que se han vuelto virales durante este año. Por ejemplo, el consumo de matcha, té verde japonés en polvo, creció tanto que se generó una preocupante escasez en el mercado mundial. Además, la moda del divertido monstruito Labubu ha vuelto loco al globo entero. En TikTok hay más de un millón de publicaciones con su ‘hashtag’, mientras que la compañía fabricante, PopMart, experimentó una drástica subida desde unos 6.300 millones de yuanes en 2023 a más de 13.000 millones en 2024 (aproximadamente 1.800 millones de dólares).
También se han empezado a ver ‘hombres performativos’ entre las estrellas: el estilo de ropa del cantante Harry Styles y de actores como Jacob Elordi y Jeremy Allen White es muy similar a la imagen de esta subcultura viral.
Tomado de Actualidad RT