La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos se pronunció este martes sobre los hechos que se han registrado en la región del Catatumbo (entre los departamentos Norte de Santander y Cesar), por el enfrentamiento entre las disidencias de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y la guerrilla del Ejército Nacional de Liberación (ELN).
Desde esa entidad, condenaron, “las graves infracciones del Derecho Internacional Humanitario” y los “abusos perpetrados por grupos armados no estatales”.
Juan Carlos Monge, representante encargado de ONU Derechos Humanos en Colombia, dijo, en un video publicado en X, que este enfrentamiento ha causado “homicidios, amenazas, desplazamiento forzado y confinamiento de la población”.
En su comunicado, la organización señala que verificó con varias fuentes “la ocurrencia del homicidio de al menos 60 personas”, incluyendo firmantes de paz.
Al momento, aún no hay una cifra exacta de muertos. Desde el Gobierno, el ministro de Defensa, Iván Velásquez, dijo recientemente que maneja la cifra de entre 28 y 30 personas en la morgue y un número similar de cadáveres que no han sido trasladados; no obstante, reconoció que aunque la Gobernación del Norte de Santander dice que hay 80 caídos, los datos aún están en verificación.
Desde la Oficina de la ONU detallan que verificaron que entre los homicidios reportados, están los de dos defensores de derechos humanos, los líderes Carmelo Guerrero y Pedro María Ropero.
Asimismo, la organización reporta el desplazamiento forzado de más de 18.000 personas; el confinamiento de más de 1.000 ciudadanos, incluyendo 23 comunidades indígenas del Pueblo Bari y comunidades del Pueblo Yukpa; y la privación de la libertad de al menos 30 pobladores.
A ello se suma la desescolarización de 46.000 niñas, niños y adolescentes; así como amenazas y estigmatización de liderazgos sociales.