Iglesia argentina critica al Gobierno por el escándalo con los alimentos destinados a los comedores

El presidente de la Conferencia Episcopal de Argentina, Oscar Ojea, criticó este miércoles al gobierno por el escándalo de los alimentos destinados a los comedores populares que retuviera el Ministerio de Capital Humano, al tiempo que pidió “no tirar la comida porque falta en muchos hogares” del país, recoge C5N.

Estamos enojados y, a veces, este enojo, cuando la comida falta, llega un momento en que decimos: ‘No hay más’. Nuestras mujeres tienen que soportar también el enojo, y aquellas cosas que me contaron que se dicen: ‘Ustedes se quedan con la comida, ustedes se guardan la comida‘”, dijo el prelado en una eucaristía celebrada en una zona popular.

En adenda, solicitó a los feligreses que frente a la crisis, “la solidaridad sea cada vez más honda” y “el sentido de responsabilidad […] cada vez más grande”. “Si alguna vez me enseñaron que no se debe tirar la comida, hoy menos que nunca debemos tirar la comida, porque falta en muchos hogares, y tenemos que renovar esa conciencia fraterna que nos enseña Jesús”, recalcó.

Críticas reiteradas

No es la primera vez que miembros de la Iglesia católica cuestionan la política adelantada por la cartera de Capital Humano y su titular, Sandra Pettovello, en el reparto de alimentos destinados a comedores destinados a personas en situación precaria.

A fines de mayo pasado, un grupo de sacerdotes adscritos a la organización Curas en la Opción por los Pobres (COOP) exigió la renuncia de Pettovello en un comunicado y demandaron “transparencia e idoneidad públicas, de modo fehaciente y eficaz, destinando políticas y recursos a la emergencia alimentaria” causada por la administración libertaria.

Entretanto, Milei ha sido impermeable a las críticas y ha salido en defensa de Pettovello, a la que calificó como “la mejor ministra de la historia”. Por el caso de los alimentos resultó despedido el para entonces secretario de Familia y Niñez, Pablo de la Torre.

Además, el pasado 14 de junio estalló otra polémica que la salpica: acusaciones sobre presuntas contrataciones irregulares a través de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), en interés de obtener coimas en divisas.