El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha nombrado al congresista republicano por Florida Matt Gaetz como fiscal general y secretario de Justicia en su Gobierno. Se espera que Gaetz, conocido ser uno de los legisladores más críticos a la asistencia financiera de Washington al régimen de Kiev, ocupe el cargo en enero.
El mandatario electo calificó a Gaetz como un “abogado dotado y tenaz” que se ha distinguido en el Congreso por su empeño en lograr una reforma “desesperadamente necesaria” en el Departamento de Justicia.
“Matt pondrá fin al gobierno armado, protegerá nuestras fronteras, desmantelará las organizaciones criminales y restaurará la fe y la confianza de los estadounidenses en el Departamento de Justicia, gravemente destrozadas”, afirmó Trump.
En respuesta, el congresista expresó que para él “será un honor servir como fiscal general del presidente Trump“.
Un hombre leal a Trump
Gaetz se ha ganado la fama de ser “un defensor frecuente” de Trump. En mayo, el congresista viajó a Nueva York para apoyar al republicano durante su juicio por el caso de sobornos.
Sus problemas con la ley
El Comité de Ética de la Cámara de Representantes había estado investigando las acusaciones de que Gaetz formaba parte de un plan que condujo al tráfico sexual de una adolescente de 17 años.
Fue investigando por acusaciones que incluían mala conducta sexual y consumo de drogas ilegales, aceptación de regalos indebidos, concesión de privilegios y favores especiales a personas con las que tenía una relación personal e intento de obstruir las investigaciones gubernamentales sobre su conducta.