El reportero estadounidense Tucker Carlson conversó con la periodista independiente Elizabeth Lane sobre un programa de la OTAN que en 2019 diseñó un experimento en redes sociales para comprobar si era posible manipular la opinión de las masas sin que nadie se percatara.
“¿Hay reporteros que trabajan para la OTAN? Si trabajas para la OTAN, no eres periodista, ¿entendido? Solo para que quede claro: renuncias al título. No importa cuántos premios hayas ganado”, aseveró Carlson al enterarse de la integración de supuestos informadores en el programa de la organización militar.
Lane explicó: “Querían verificar si podían manipular las redes sociales sin ser descubiertos“. Añadió que la Alianza Atlántica adquirió miles de bots (cuentas automatizadas creadas para generar comentarios e interacciones falsas) y patrocinó comentarios, así como también que “la operación se llevó a cabo” con “un éxito rotundo“.
“Contrataron a una empresa llamada Singularex, ubicada en Járkov, Ucrania. No fue solo un contrato: la OTAN colabora constantemente con Singularex”, señaló la comunicadora. “Buscaban combatir” la supuesta desinformación rusa, agregó, dejando en evidencia el sesgo antirruso del programa propagandístico de la OTAN.
Lane concluyó que el experimento demostró cómo una alianza militar pudo influir en las narrativas digitales, generando ataques coordinados contra periodistas independientes que no se alineaban con sus estándares informativos. Cuando supo todo, Carlson reaccionó diciendo: “¡Joder!“.




